Puerto de cruceros de Marsella: cómo ir al centro y qué hacer en una escala
El puerto de cruceros de Marsella es uno de los grandes puntos de entrada marítima al sur de Francia y una escala habitual en los itinerarios por el Mediterráneo occidental. Su importancia comercial viene de mucho más atrás, pero para el viajero que llega en crucero lo verdaderamente importante es saber dónde atraca el barco, a qué distancia se encuentra el centro y cuánto tiempo necesitará para empezar a visitar la ciudad.
Y esto último tiene especial importancia en Marsella. El puerto es enorme y no debemos confundir el Vieux-Port, situado en pleno corazón de la ciudad, con las terminales utilizadas por los grandes barcos de crucero. Desde estas terminales hay varios kilómetros hasta el centro, por lo que conviene tener decidido de antemano cómo vamos a desplazarnos y qué queremos visitar durante las horas que permanezcamos en tierra.
La buena noticia es que Marsella se presta bastante bien a una escala de crucero. Si organizamos correctamente los desplazamientos, podemos conocer algunos de sus lugares más representativos, pasear por el Puerto Viejo, entrar en Le Panier y acercarnos hasta Notre-Dame de la Garde antes de regresar al barco.
Si estáis preparando un viaje de este tipo, en nuestra sección dedicada a cruceros por el mundo encontraréis también información sobre puertos, compañías, barcos y consejos para organizar el viaje.
El Grand Port Maritime de Marseille es uno de los grandes puertos europeos y sus instalaciones se extienden durante varios kilómetros por la costa. Dentro de este enorme complejo se encuentran las terminales destinadas a los grandes cruceros, concentradas principalmente en el Môle Léon Gourret, al norte del centro de Marsella.
Es aquí donde suelen atracar los grandes barcos que realizan rutas por el Mediterráneo. Las instalaciones están preparadas para recibir buques de gran tamaño y gestionar simultáneamente importantes movimientos de pasajeros, algo especialmente visible durante los días en los que coinciden varios cruceros en la ciudad.
Las terminales cuentan con los servicios habituales para embarque y desembarque de pasajeros, zonas para equipajes, controles de seguridad y conexiones mediante autobuses, lanzaderas y taxis. Existe además un aparcamiento específico para pasajeros que comienzan su crucero en Marsella, por lo que el puerto funciona tanto como lugar de escala como punto de salida y final de numerosos itinerarios.
Lo más importante para quien visita Marsella durante unas horas es recordar que el barco no nos deja junto al Vieux-Port. Desde las terminales de cruceros hasta el centro hay aproximadamente seis kilómetros, aunque la distancia concreta depende del muelle en el que haya atracado nuestro barco.
¿A qué distancia está el puerto de cruceros del centro de Marsella?
La referencia más útil es la Place de la Joliette, situada al norte del centro histórico y junto a lugares como la Catedral de la Major. La mayoría de los sistemas de transporte que salen del puerto permiten llegar hasta esta zona, desde donde resulta mucho más sencillo continuar a pie o utilizando el transporte público.
Desde La Joliette hasta el Vieux-Port hay unos 20-25 minutos caminando. El recorrido, además, tiene interés turístico porque podemos dirigirnos hacia la Catedral de la Major, el Mucem y el Fort Saint-Jean antes de continuar hacia el Puerto Viejo.
No ocurre lo mismo desde la propia terminal de cruceros. Aunque mirando un mapa pueda parecer que basta con caminar hacia el sur siguiendo la costa, no es recomendable ni está planteado como un recorrido peatonal desde las terminales de los grandes cruceros hasta el centro. Los accesos se encuentran dentro de una enorme zona portuaria, junto a vías de tráfico rápido, y lo práctico es utilizar primero una lanzadera, autobús o taxi.
Por eso, si el barco solo permanece unas horas en Marsella, no merece la pena intentar ahorrar tiempo o dinero iniciando el recorrido a pie. Es mucho más eficaz llegar primero hasta La Joliette y comenzar allí nuestra visita.
Cómo ir del puerto de Marsella al centro
Existen varias alternativas y la mejor dependerá fundamentalmente del tiempo disponible, del número de personas que viajemos juntas y de si preferimos visitar Marsella por nuestra cuenta o contratar una excursión.
Lanzadera gratuita del puerto
Una de las opciones más interesantes es la lanzadera gratuita habilitada por el propio puerto, que funciona los días en los que hay barcos de crucero. Desde el barco hay que seguir la línea verde señalizada en el suelo hasta alcanzar la parada correspondiente, un paseo que puede llevar aproximadamente entre 5 y 12 minutos dependiendo del punto de atraque.
La lanzadera conecta la zona de cruceros con La Joliette, por lo que resulta especialmente cómoda para quienes quieren recorrer Marsella por libre. Una vez allí podemos continuar caminando hacia el centro histórico o utilizar los autobuses urbanos.
Conviene comprobar los horarios el mismo día de la escala, ya que el funcionamiento está relacionado con la llegada de cruceros. Como referencia, suele operar durante las horas centrales del día y constituye una de las alternativas más sencillas para evitar pagar un traslado hasta la ciudad.
Autobús público
Otra posibilidad es utilizar la red de transporte urbano de Marsella. La línea especialmente útil para los cruceristas es el autobús 35T, que conecta La Joliette con la parada Terminal Croisières y funciona los días en los que existe escala de cruceros.
Aquí hay un detalle importante. Dependiendo del muelle concreto en el que atraque el barco, desde la parada del autobús hasta la plataforma de embarque todavía puede haber una distancia considerable, que puede variar aproximadamente entre 600 metros y 2,5 kilómetros.
Una vez en La Joliette podemos seguir caminando o utilizar otras líneas de autobús. Las líneas 55 y 82 permiten acercarse hacia el Vieux-Port, mientras que la 83 pasa por delante del Mucem y recorre posteriormente parte de la costa marsellesa.
¿Se puede utilizar el metro?
No hay una estación de metro junto a las terminales de los grandes cruceros. La estación que realmente nos interesa es Joliette, correspondiente a la línea 2, pero para llegar hasta ella primero tendremos que salir de la zona portuaria utilizando alguno de los medios anteriores.
El metro resulta más útil para viajeros que embarcan en Marsella y llegan desde la estación ferroviaria de Saint-Charles. En ese caso pueden tomar la línea 2 hasta Joliette y desde allí continuar hacia la terminal mediante el autobús 35T.
Taxi desde el puerto de cruceros
El taxi es la alternativa más cómoda y, si viajamos varias personas, puede compensar especialmente por el tiempo que permite ahorrar. Como referencia, el trayecto entre las terminales y el centro ronda los 20 euros, aunque la cantidad final dependerá del tráfico, del punto exacto de destino y de las tarifas vigentes en ese momento.
Su principal ventaja durante una escala es precisamente el tiempo. Si disponemos de cinco o seis horas y queremos visitar directamente Notre-Dame de la Garde, por ejemplo, un taxi puede permitirnos evitar varios enlaces en transporte público y comenzar la visita en uno de los puntos más alejados y elevados de la ciudad.
¿Se puede ir andando desde el puerto de cruceros al centro?
Esta es una de las dudas más habituales y merece una respuesta clara: desde las terminales de los grandes cruceros no debemos plantearnos llegar caminando al centro de Marsella. No es simplemente una cuestión de distancia, sino de la configuración de la propia zona portuaria y de sus accesos.
Otra cosa completamente diferente es caminar una vez lleguemos a La Joliette. Desde aquí sí podemos hacer un recorrido muy agradable hasta el Vieux-Port y aprovechar el paseo para conocer algunos de los principales monumentos de Marsella.
Una buena ruta sería comenzar en la Catedral de la Major, continuar hacia el Mucem y el Fort Saint-Jean y entrar posteriormente en el barrio de Le Panier. Desde allí podemos bajar hasta el Vieux-Port y continuar la visita dependiendo del tiempo que tengamos antes de regresar al barco.
Conviene comprobar los horarios y condiciones del servicio el mismo día de la escala, ya que pueden variar. En la web oficial de turismo de Marsella se puede consultar información actualizada sobre el puerto de cruceros, sus accesos y las conexiones con el centro de la ciudad.
Qué ver en Marsella durante una escala de crucero
Si tenemos solo unas horas no conviene intentar verlo todo. Marsella es una ciudad extensa y algunos lugares de interés están bastante separados entre sí, por lo que resulta mucho mejor seleccionar una zona y disfrutarla con cierta tranquilidad que pasar toda la escala desplazándonos de un lugar a otro.
Para preparar previamente la visita podéis consultar nuestra guía de turismo en Marsella, donde reunimos información sobre la ciudad y sus principales lugares de interés. Para una escala corta, sin embargo, yo concentraría el recorrido fundamentalmente entre La Joliette, Le Panier y el Vieux-Port, añadiendo Notre-Dame de la Garde si tenemos tiempo suficiente.
Catedral de la Major
Si llegamos a La Joliette, la Catedral de Sainte-Marie-Majeure, conocida simplemente como La Major, puede ser nuestra primera visita. Su enorme edificio de piedra clara y oscura se encuentra muy cerca del mar y constituye uno de los monumentos más reconocibles de esta parte de Marsella.
Su ubicación resulta especialmente cómoda para los cruceristas porque se encuentra en el camino hacia el Mucem y el centro. No necesitamos realizar ningún desvío importante y desde sus alrededores podemos continuar fácilmente la ruta a pie.
Mucem y Fort Saint-Jean
A continuación encontramos uno de los espacios que mejor representan la transformación moderna del frente marítimo de Marsella. El Mucem, Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo, llama inmediatamente la atención por su arquitectura contemporánea y su ubicación junto al mar.
A su lado se encuentra el Fort Saint-Jean, uno de los fuertes históricos que protegían la entrada al Vieux-Port. Aunque durante una escala corta probablemente no tengamos tiempo para realizar una visita detenida al museo, sí merece la pena recorrer los exteriores y disfrutar de las vistas de esta zona del litoral.
Le Panier
Muy cerca comienza Le Panier, el barrio histórico más conocido de Marsella. Aquí cambia completamente el paisaje urbano: calles estrechas, escaleras, pequeñas plazas, fachadas de colores, tiendas y terrazas ocupan una zona que invita más a caminar sin prisas que a seguir una lista de monumentos.
Para una escala de crucero es una visita especialmente recomendable porque se encuentra entre La Joliette y el Vieux-Port. Podemos atravesarlo mientras avanzamos hacia el centro y conocer así una parte muy diferente de la ciudad sin perder demasiado tiempo en desplazamientos.
Vieux-Port
El Vieux-Port o Puerto Viejo es el corazón de Marsella y el lugar que no debería faltar en una primera visita. Durante siglos fue el centro de la actividad marítima de la ciudad y hoy continúa lleno de barcos, aunque su entorno está ocupado principalmente por restaurantes, cafés, terrazas y espacios para pasear.
Aquí encontramos una de las imágenes más características de Marsella, con el puerto rodeado por edificios y la silueta de Notre-Dame de la Garde dominando la ciudad desde lo alto. Es también un buen lugar para hacer una parada antes de decidir si continuamos la ruta o comenzamos a regresar hacia el crucero.
Notre-Dame de la Garde
Si tenemos tiempo suficiente, intentaría incluir la Basílica de Notre-Dame de la Garde. Se levanta sobre una colina a unos 150 metros de altura y desde sus alrededores se obtiene una magnífica panorámica de Marsella, de la costa y de las islas situadas frente a la ciudad.
El problema para un crucerista es precisamente su ubicación. Llegar caminando desde el Vieux-Port supone una subida considerable y consume un tiempo que quizá no tengamos, por lo que en una escala corta resulta más razonable utilizar autobús o taxi.
Notre Dame de la Garde en Marsella
L’Estaque, una Marsella diferente
Si ya conocemos los principales monumentos y buscamos algo distinto, al norte del centro se encuentra L’Estaque, antiguo barrio de pescadores relacionado también con algunos de los grandes pintores de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Cézanne, Braque y otros artistas encontraron inspiración en sus paisajes, su luz y sus vistas sobre la bahía.
L’Estaque conserva un ambiente bastante diferente al del centro de Marsella y puede ser una alternativa para una segunda visita. Sin embargo, si es nuestra primera escala en la ciudad, aprovecharía las pocas horas disponibles para conocer el Vieux-Port, Le Panier, La Major y Notre-Dame de la Garde.
Una ruta por Marsella si solo tenemos cuatro o cinco horas
Con unas cuatro o cinco horas reales en tierra organizaría el recorrido de una manera bastante sencilla. Desde la terminal tomaría la lanzadera o el transporte disponible hasta La Joliette y comenzaría caminando por la Catedral de la Major, Mucem y Fort Saint-Jean.
Desde allí entraría en Le Panier, recorrería algunas de sus calles y bajaría posteriormente hacia el Vieux-Port. Si todavía disponemos de margen suficiente, podemos subir a Notre-Dame de la Garde en transporte público o taxi; si vamos más justos, es preferible disfrutar del Puerto Viejo y comenzar el regreso.
Hay que ser prudentes con los tiempos. En una escala de crucero siempre debemos reservar margen suficiente para regresar al barco y tener en cuenta que el tráfico de Marsella puede complicarse, especialmente en determinadas horas del día. La hora límite de embarque es mucho más importante que añadir una última visita al recorrido.
Si disponéis de una escala larga y queréis ampliar la visita con otros lugares de la ciudad, podéis consultar también esta otra guía de viaje de Marsella, con más información para preparar el recorrido
Excursiones desde el puerto de Marsella
Si preferimos aprovechar la escala sin preocuparnos por los desplazamientos, podemos contratar una excursión por Marsella especialmente pensada para pasajeros de crucero. Es una alternativa interesante porque algunos de los principales lugares de la ciudad están bastante separados entre sí y visitarlos todos por nuestra cuenta obliga a combinar diferentes transportes.
Una de las opciones disponibles es un tour panorámico por Marsella para cruceristas de unas tres horas de duración, realizado en autobús y con guía de habla española. El recorrido comienza en la entrada exterior de la terminal de cruceros y finaliza en el mismo lugar, algo especialmente práctico cuando tenemos una hora concreta para regresar al barco.
Durante la excursión se visitan o recorren algunos de los lugares más representativos de Marsella, como el pequeño puerto pesquero del Vallon des Auffes, Notre-Dame de la Garde, el Palacio Longchamp, el entorno del Vieux-Port, el Fort Saint-Jean y la Catedral de la Major. Es una buena forma de obtener una visión bastante completa de la ciudad en poco tiempo y, sobre todo, de llegar cómodamente a lugares como Notre-Dame de la Garde, cuya ubicación sobre una colina complica algo la visita por libre.
Podéis informaros y reservar, aquí:
Les Calanques y Cassis
Si ya conocemos Marsella o disponemos de una escala suficientemente larga, una de las mejores excursiones es conocer Les Calanques, el espectacular tramo de costa situado entre Marsella y Cassis. Sus grandes paredes de roca caliza forman pequeñas ensenadas sobre el Mediterráneo, algunas de ellas con aguas de intensos tonos azules y turquesas.
Buena parte de este paisaje pertenece al Parque Nacional de Calanques, donde encontramos lugares tan conocidos como Sormiou, Morgiou, Sugiton o En-Vau. Para un crucerista, una de las opciones más cómodas es contemplar las calanques desde el mar mediante alguna de las excursiones en barco que salen desde Marsella o Cassis, evitando así las caminatas y los accesos terrestres que pueden estar restringidos en determinadas épocas del año.
También podemos combinar la visita con Cassis, una pequeña localidad costera situada al este de Marsella y una de las principales puertas de entrada al parque nacional. Su puerto, rodeado de casas de colores, restaurantes y terrazas, hace que Cassis y Les Calanques formen una excursión muy atractiva para quienes prefieran dedicar su escala a conocer la costa.
Marsella puede servir igualmente como punto de partida para conocer algunos de los lugares más interesantes de la Provenza. Una de las opciones más cómodas por su proximidad es Aix-en-Provence, cuyo centro histórico reúne calles estrechas, plazas, fuentes, mercados y el elegante Cours Mirabeau.
Con una escala más larga podemos plantearnos destinos como Arlés, conocida por su patrimonio romano y su relación con Vincent van Gogh; Les Baux-de-Provence, uno de los pueblos medievales más atractivos de la región, o Aviñón, antigua residencia de los papas y famosa por su Palacio de los Papas y su puente.
En estos últimos casos conviene valorar muy bien las distancias y los horarios. Si la escala no es especialmente larga, daría prioridad a Marsella, Les Calanques, Cassis o Aix-en-Provence antes que intentar llegar a lugares más alejados. En un crucero siempre debemos reservar margen suficiente para regresar al puerto y estar a bordo antes de la hora límite de embarque.
¿Merece la pena hacer una excursión organizada o visitar Marsella por libre?
Depende fundamentalmente de las horas de escala. Con cuatro o cinco horas disponibles, visitar Marsella por libre es perfectamente posible si concentramos el recorrido entre La Joliette, la Catedral de la Major, el Mucem, Le Panier y el Vieux-Port. Son lugares relativamente próximos entre sí y permiten hacernos una buena idea de la ciudad sin pasar demasiado tiempo utilizando transportes.
Una excursión organizada gana interés cuando queremos conocer también lugares más alejados. Notre-Dame de la Garde, Palais Longchamp o Vallon des Auffes pueden visitarse por nuestra cuenta, pero combinarlos todos durante una escala obliga a controlar autobuses, desplazamientos y horarios. Si tenemos poco tiempo y queremos obtener una visión general de Marsella, llevar ya resuelta esa parte logística puede marcar bastante la diferencia.
También hay una tercera posibilidad: contratar solamente algún recorrido o actividad una vez que estamos en el centro y dedicar el resto del tiempo a caminar por nuestra cuenta. En cualquier caso, debemos tener siempre presente la hora límite de embarque y comenzar el regreso al puerto con suficiente antelación
¿Qué excursión elegir desde el puerto de Marsella?
Si es nuestra primera vez en Marsella y tenemos pocas horas, mi elección sería quedarme en la ciudad. Una ruta por La Major, Mucem, Le Panier y Vieux-Port permite conocer bastante bien el centro, y si disponemos de algo más de tiempo podemos añadir Notre-Dame de la Garde.
Si ya conocemos Marsella o contamos con una escala larga, mi primera alternativa serían Les Calanques y Cassis. Están mucho más vinculadas geográficamente a Marsella que otras excursiones de la Provenza y ofrecen un paisaje completamente diferente al que encontraremos durante el resto de la visita.
Aix-en-Provence sería la siguiente opción por su cercanía y porque permite conocer una ciudad típicamente provenzal sin realizar un desplazamiento excesivamente largo. Arlés, Les Baux-de-Provence o Aviñón los dejaría para escalas de muchas horas y, preferiblemente, para excursiones organizadas que garanticen una planificación razonable del regreso.
Lo que evitaría es utilizar una escala en Marsella para intentar llegar a Niza, Cannes o Saint-Tropez. Son destinos muy atractivos, pero están demasiado alejados para que compense pasar una parte importante de nuestras horas en carretera y asumir el riesgo de cualquier retención en el camino de vuelta.
Al final, la elección depende menos de cuántos lugares queramos conocer que del tiempo real que tengamos disponible. En una escala de crucero siempre merece más la pena disfrutar bien de Marsella, Les Calanques o una localidad cercana que convertir el día en una carrera para regresar al barco.
Consejos para visitar Marsella desde un crucero
El primer consejo es comprobar antes de desembarcar en qué terminal ha atracado exactamente el barco. El puerto de Marsella es enorme y las distancias dentro de la propia zona portuaria pueden variar considerablemente.
También conviene mirar qué sistema de transporte está funcionando ese día. Si está operativa la lanzadera gratuita del puerto, suele ser una buena opción para llegar a La Joliette; si viajamos tres o cuatro personas y queremos aprovechar al máximo el tiempo, el taxi puede compensar por la rapidez y comodidad.
Si decidimos visitar Marsella por nuestra cuenta, no intentaría abarcar demasiado. La Major, Mucem, Fort Saint-Jean, Le Panier y Vieux-Port forman un recorrido bastante lógico, mientras que Notre-Dame de la Garde puede añadirse utilizando transporte para evitar la larga subida a pie.
Y, sobre todo, hay que calcular el regreso con margen. Marsella es una escala que se puede disfrutar perfectamente por libre, pero el puerto de cruceros se encuentra separado del centro y no debemos esperar al último momento para iniciar la vuelta. Cuando solo disponemos de unas horas, una buena planificación permite conocer bastante más de la ciudad de lo que inicialmente podría parecer.
Cuando uno piensa en un crucero por Grecia, normalmente imagina barcos pequeños, islas blancas, puertos tranquilos y una experiencia bastante diferente a