Túnez, un viaje entre el mar y el desierto

Tunez

Túnez, el más europeo de los países de África. De playas blancas y arenosas, de oasis y desiertos, de pueblos de casas encaladas y ventanas azules, de ruinas arqueológicas de tiempos romanos y cartagineses, Túnez es el paraíso africano para relajarse, para disfrutar del submarinismo, de la vela, del golf, de los balnearios. Ciudades como Hammamet, Tabarka o Djerba o el pueblo típico de Sidi Bou Said, son lugares que no hay que dejar de visitar.

Túnez ha sido históricamente el punto de encuentro del mundo europeo y el árabe. El puerto donde confluía todo el comercio del Mediterráneo. Fundada en el 814 a.C. Cartago se convirtió pronto en una ciudad próspera que fue codiciada por el Imperio Romano. Su caída se produjo en el sigo II a.C. y durante siete siglos estuvo bajo el dominio de Roma.

En el siglo VII, después de que la dominación romana, dejara lugar a los bizantinos, la ciudad de Kairouán se convirtió en el centro islámico y en la capital del país, y su mezquita una de las más veneradas por los islamistas.

En el siglo XIX, este país se convirtió en el primer país africano en promulgar una Constitución y abolir la esclavitud, pero sus problemas económicos le llevaron a convertirse en protectorado de Francia, hasta su posterior independencia en Marzo de 1956. El 25 de julio de 1.957, Túnez se proclamó República Independiente.

Podemos destacar entre sus destinos turísticos:

Hammamet:

Es una ciudad costera que vive esencialmente del turismo. Sus paisajes destacan por sus campos de cítricos, limoneros y naranjos, que pueblan sus campos. En la ciudad destaca su Medina, amurallada, que también da al mar, y que está considerada como una de las más bonitas de Túnez. Perderse por sus calles, pasearla con tranquilidad, rehuyendo las partes mas turísticas es una auténtica delicia. No hay que dejar de visitar tampoco el Zoco, y su laberinto de callejas. Ni el puerto por el que resulta muy agradable pasear.

Lo rodea El Fuerte, de origen español, y que no son más que murallas y murallas, sin mucho más encanto que el de su origen. Por supuesto, en la ciudad, su monumento más característico es la Gran Mezquita, del año 1972. En la ciudad se encuentra el museo Dar Hammamet, en el que hay exposiciones de trajes de boda típicos regionales.

Ya fuera de la ciudad, a unos 15 kms se halla Hammamet Yasmine, la parte más turística: la de las playas arenosas y kilométricas; la de los hoteles de lujo; la de los balnearios…

Más información: conociendo Hammamet

Tabarka:

De origen fenicio, es la ciudad más importante de Túnez para la práctica del submarinismo, pues destaca por sus corales y sus aguas claras. Se encuentra muy cerca de la frontera con Argelia. Ya en la ciudad, nos situaremos en la Avenida Bourguiba, que es su arteria principal. Desde allí, podremos visitar su Fuerte, el Borj Messaud, actualmente convertido en museo; acercarnos a la Basílica, donde antiguamente habían emplazadas unas termas romanas; o ir por el paseo marítimo hasta las Agujas, unas rocas monolíticas de formas muy extrañas.

Más información: Tabarka, practicando submarinismo

DjerbaDjerba

Isla de Djerba:

En el Sur de Túnez, frente a las aguas del Mediterráneo, surge como un espejismo, la isla de Djerba, unida al continente por la calzada romana de El Kántara. Conocida como el “Jardín del Mediterráneo“, por su vegetación y su gastronomía abundante en frutas, pescados y aceite de oliva, Djerba se pinta del verde de sus palmeras, del azul de sus aguas y del blanco encalado de sus casas.

Pero no sólo de playas y casitas vive la isla, sino también de mezquitas dispersas por sus caminos; y en su capital, Houmt Souk, destacan sus zocos y su puerto, donde comprar las típicas vasijas de barro. Por último, y como monumento principal, no hay que dejar de visitar la sinagoga de La Ghriba.

Sidi Bou Said:

Quizás el pueblo más bonito y fotografiado de Túnez. Por sus casas encaladas en un blanco resplandeciente, con sus puertas y sus ventanas en azules eléctricos. Allí, entre calles empinadas, podremos perdernos, disfrutar de sus mejores tés, de sus comidas, de su ambiente, de sus gentes. En sus calles nos cruzaremos con artistas, pintores… y es que este pueblo invita a dibujarlo, a fotografiarlo, a recordarlo…

Más información: Sidi Bou Said

Alojamientos:

Este país cuenta con una sorprendente gama de alojamientos para todos los bolsillos, desde hoteles muy económicos, hasta enormes complejos donde relajarse y disfrutar de espectaculares piscinas y jardines.

Puedes buscar alojamiento y reservar en: hoteles en Túnez

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