Ruta de los Palacios en Viena

Palacio de Schonebrunn

Viena cuenta con una larga historia al ser una de las capitales más antiguas de toda Europa. Este dato se apoya en la gran cantidad de patrimonio artístico que se aglutina en la ciudad, un patrimonio artístico que es sin duda alguna la principal fuente del turismo.

Los amantes de los palacios podrán encontrar una ruta bastante interesante en Viena, y es que la ciudad cuenta con un gran número de ellos, además de casas señoriales, teatros y un sinfín de monumentos de otras características. En cuanto a los palacios, los más importantes son tres, el Palacio Imperial, el Palacio Belvedere y el Palacio de Schoennbrunn.

El Palacio Imperial o Palacio de Hofburg es la actual residencia del presidente del país. Su visita puede alargarse toda una mañana, ya que el recinto cuenta con numerosos elementos de interés. Cabe destacar que las partes más antiguas del palacio son originales del siglo XIII, y que hasta 1918 fue la residencia oficial del emperador de Austria. Entre sus muros el turista podrá encontrar museos como el de la cámara de la plata o el dedicado a Sissí, así como la Escuela Española de Equitación o la Biblioteca Nacional. También destacan los veinte salones abiertos al público en los que es posible visitar estancias utilizadas por Francisco José I y la emperatriz Sissí.

El Palacio de Schönbrunn es otra de las atracciones preferidas de los turistas. Este palacio está situado a las afueras de Viena, aun así no es complejo llegar hasta el recinto gracias a las líneas de metro de la ciudad.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este precioso recinto sirvió como residencia veraniega para la realeza de Austria. Cuenta con unos jardines impresionantes en los que también es posible visitar uno de los parques zoológicos más antiguos del mundo, y a la vez uno de los más modernos de Europa.

El Palacio es conocido en ocasiones como el Versalles vienés, y tiene su origen en 1559 cuando el emperador Maximiliano II quiso construirse un palacete de caza en esa ubicación. Evidentemente a lo largo de los siglos se han ido modificando y añadiendo más y más elementos, restos que se pueden apreciar en una visita (la cual nunca debería ser inferior a una mañana entera) tanto por sus edificios como los enormes jardines del exterior.

Por último, y no menos importante destaca el Palacio Belvedere, un impresionante recinto con dos palacios en uno que perteneció en su origen a Eugenio de Saboya y que tienen un estilo barroco muy llamativo.

Estos dos palacios aglutinan el Museo de Arte Barroco, el Museo de Arte Medieval y la Galería de arte austríaco. Por tanto, su visita quizá también tenga que ser de una mañana completa. El turista podrá disfrutar de colecciones impresionantes con obras tan destacadas como El Beso de Gustav Klimt.

Esto no es más que una muestra de la gran cantidad de oferta cultural que la ciudad de Viena puede ofrecer a sus turistas. Una maravillosa carta para los más entendidos en arte o simplemente aquellos que gusten de los lugares históricos y con encanto.

Además, cabe destacar que Viena cuenta también con un gran surtido de lugares para el ocio, zonas de recreo y animación o simplemente restaurantes donde degustar su deliciosa gastronomía.

A pesar de que existen muchas opciones de alojamiento en esta ciudad, cabe destacar que quizá el precio de los hoteles no sea apto para todos los bolsillos, por tanto, también es posible encontrar albergues u hostales. Sin embargo hay otra opción de alojamiento en Viena como son los apartamentos, algo que si se mira con tiempo puede resultar bastante económico para el turista, y más si se pretende viajar con más gente.

– Más información práctica:

Foto vía: Francoc007

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Categorias: Austria, Viajar por Europa



Comentarios (1)

  1. Badajoz dice:

    Que preciosidad, este verano tenia pensado hacer una escapadita con mi pareja y no sabia que hacer, desde luego que ahora mismo ni me lo pienso. Un saludo y un blog precioso!

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