Viaje a Nápoles, guía de turismo

Napoles de noche

Viajar a Nápoles es encontrarnos con la Italia más real. Algunos dicen que es una ciudad un tanto sucia, pero aquí hasta eso la hace encantadora. Nápoles una ciudad que rebosa vida y personajes pintorescos. Imaginaros la lava que corre en las entrañas de Nápoles. Las ruinas de Pompeya y Herculano os esperan aquí, ambas destruidas por la erupción del Vesubio, curiosamente, el centinela de la ciudad.

Muchos piensan que verano es la mejor época para visitar Nápoles. Nosotros pensamos que en verano hace mucho calor y hay mucha gente. La primavera y el otoño, de abril a junio y septiembre u octubre son los meses que os recomendamos nosotros para viajar a Nápoles. En estas fechas el clima es soleado y cálido, y los lugares de interés se pueden visitar con mucha más tranquilidad.

Nápoles es el encanto del sur de Italia, la bella imagen de postal de un sueño de la historia. Ruinas, el Vesubio, las terrazas, la cultura y el encanto de una ciudad que ha sabido sobrevivir a todo. ¿Quién no siente la atracción de conocer Nápoles?. Demos un paseo por ella y abramos bien los ojos…

VISITAS EN NÁPOLES

– Museo Arqueológico Nacional

Este museo alberga la colección Farnese de antiguedades del Lacio y la Campania y los increíbles tesoros de Pompeya y Herculano. Entre estas colecciones se pueden ver el Hércules de Farnese y el Toro de Farnese, la mayor escultura antigua conocida. En el entresuelo se halla el mosaico de Alejandro y el Gabinetto Secretto, donde veremos el material erótico encontrado en los burdeles, baños, casas y tabernas de Pompeya y Herculano.

La planta superior del museo alberga pinturas murales de Campania y una serie de objetos de cristal, plata y cerámica, así como alimentos que sobrevivieron de las antiguas ciudades de Campania.

El museo se halla en la Piazza Nacionale, abre de lunes a viernes de 09.00 a 20.00 horas, la entrada cuesta 6,50 euros, y se puede llegar a él a través de la línea Metropolitana al Museo o a la Plaza Cavour.

Duomo de San Gennaro

– Duomo de San Gennaro

A la capilla de San Gennaro se accede desde la nave sur de la Catedral de Nápoles, un edificio gótico del siglo XIII dedicado en honor al patrón de la ciudad. La tradición cuenta como dos ampollas de sangre le salieron al obispo en sus manos, después de que su cuerpo martirizado fuera trasladado a la iglesia. Según sigue contando la leyenda, la sangre se licúa el primer sábado de mayo, el 19 de septiembre y el 16 de diciembre.

La ceremonia se celebra durante una misa especial. En la capilla hay frascos que contienen la sangre del santo y un relicario de plata que contiene su cráneo. Debajo de la Catedral hay excavaciones de túneles griegos y romanos que se extienden por la ciudad moderna. Se pueden hacer visitas guiadas a estos túneles.

La Catedral abre de lunes a viernes de 09.00 a 12.00 y de 16.30 a 19.00 horas. La entrada es gratis, aunque para visitar los túneles hay que pagar tres euros.

– Museo y Galería di Capodimonte

Este museo se halla en un palacio restaurado del siglo XVIII, encaramado en las colinas de la ciudad. Las obras de arte que alberga se ordenan por colecciones y no por la cronología. Los gobernantes Borbones y Farnesios acumularon una impresionante colección de pinturas del renacimiento y de artistas flamencos, que se pueden ver aquí junto con otras grandes obras.

El museo está abierto de martes a domingo, de 08.30 a 19.30 horas, y la entrada cuesta ocho euros.

Bahia de Napoles

GASTRONOMÍA EN NÁPOLES

En Nápoles, al igual que en toda Italia, hay que hablar de la pasta. Podemos empezar con los spaguettis con almejas, la sopa de pescado, , el pulpo con salsa, los mariscos crudos y, cómo no, con la pizza napolitana. Pero en Nápoles encontraréis todos los tipos de pizza que queráis.

Típico de la Navidad es el maritata minestra, una sopa con verduras y carne de cerdo, dulces como la cassata, la pasta reale, la struffoli o el raffaioli. En Semana Santa comeremos el casatiello. Todo por supuesto aderezado con los vinos blanco y tinto producidos en la zona del Vesubio y en sus islas cercanas. Al final de cada comida nada mejor que un café tazzulella.

OCIO EN NÁPOLES

A los napolitanos les encanta pasar la noche en la terraza de sus cafés. Uno de los mejores es Gran Caffé Gambrinus, el café más antiguo de la ciudad. Otro lugar muy popular es Caffeteria, donde se puede tomar un aperitivo por la noche. Si sois amantes de la ópera, visitar el Teatro San Carlo o el histórico Teatro Mercadante.

Si queréis escuchar música, hay buena música clásica en el Centro di Musica Antica Pietà dei Turchini o la Associazione Alessandro Scarlatti. Para oir música tradicional napolitana el mejor lugar es el Teatro della Canzone Napolitana.

Muy de moda están últimamente las vinotecas en Nápoles. Os recomendamos la tranquila Berevino, donde degustar vino local y platos tradicionales. Pero Nápoles es una ciudad portuaria, universitaria y cosmopolita, por lo que los bares y pubs están a la orden del día. Todos los días están abiertos al menos hasta las 02.00 horas, y los fines de semana hasta las 04.00 o 05.00 horas.

Pompeya

EXCURSIONES DESDE NÁPOLES

El temperamental monte Vesubio enterró con su lava la ciudad de Pompeya. El testimonio más revelador es el que podemos encontrar aquí, con una especie de ciudad congelada. Las expresiones angustiadas de la gente que murió en Pompeya lo dicen todo. La excavación de Pompeya es un proceso que continúa hoy en día. Una visita completa a Pompeya nos llevará unas cinco horas. Para llegar aquí desde Nápoles se puede tomar el autobus SITA hasta la Plaza Esedra en Pompeya, o la línea de tren de Circumvesuviana desde la estación central de Nápoles a la estación Escavi de Pompeya. Pompeya abre diariamente de 08.30 a 19.30 horas de abril a octubre, y de 08.30 a 17.00 horas de noviembre a marzo. La entrada cuesta once euros.

Otra de las excursiones que podemos hacer es a Paestum, de los mejores templos griegos conservados en el mundo, que pueden rivalizar con los de Atenas. La ciudad fue fundada por los griegos en el siglo VII a.C, y más tarde cayó bajo el dominio romano. También podemos visitar Capri, aquella joya que capturó la imaginación del emperador Augusto. Muchos ferrys llegan aquí desde Nápoles.

CÓMO LLEGAR A NÁPOLES

Una de las formas de llegar a Nápoles es a través de su Aeropuerto Internacional, situado ocho kilómetros al norte de la ciudad. Desde aquí salen autobuses regulares que conectan el aeropuerto con la estación de tren de Nápoles y con el centro de la ciudad. También hay taxis que, a un precio de 20 euros, nos llevan a Nápoles en 30 minutos.

TRANSPORTES EN NÁPOLES

Nápoles cuenta con una red de transporte que alberga autobuses, tranvías y metro, indispensables para solucionar el tráfico intenso de la ciudad. Los billetes para cualquiera de estos transportes se pueden comprar en las estaciones y quioscos, que anuncian también la Gira Napoli o Nápole Pass. Los autobuses ANM de la ciudad son muy frecuentes, y la mayoría pasan por la Piazza Garibaldi.

Hay dos líneas de metro, aunque la Metropolitana es la que enlaza con los principales atractivos de la ciudad y los lugares de interés. En casi todas las plazas importantes de la ciudad hay paradas de taxis, aunque suelen ser muy caros, debido a la congestión del tráfico en Nápoles.

ALOJAMIENTOS EN NÁPOLES

Por si necesitáis alojamiento durante vuestra estancia, aquí os dejamos una relación de hoteles en Nápoles.

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