Rioja alavesa, entre el vino y la historia

La Rioja alavesa

La Rioja Alavesa es un territorio de visita obligada si nos vamos a Álava de vacaciones. Sus vinos pueden competir con cualquier vino del mundo, y es que su climatología, situación geográfica y el tipo de suelo hacen de esta tierra un perfecto recipiente para cultivar diferentes tipos de uva desde donde saldrá “la bebida de los dioses”: el tempranillo, la garnacha, el graciano, etc. son tan sólo una muestra de lo que este lugar puede dar de sí. De hecho, el tinto de la Rioja Alavesa no suele defraudar nunca, ya sea como vino joven, de crianza, de reserva o de gran reserva.

Aún así, pese a que el tinto sea quizás el vino más apreciado del lugar, la comarca también produce excelentes vinos blancos y rosados. Todos ellos se encuentran bajo el amparo de una de los Denominaciones de Origen más antiguas de España, pues desde 1926 se valora el vino de la zona como una de las mejores.

Laguardia es el centro neurálgico de la Rioja Alavesa, es una pequeña capital del vino. Desde aquí podemos acercarnos a todas las localidades y bodegas de la comarca y también podemos visitar, si nos interesa conocer las raíces de esta bebida, el Centro Temático del Vino, Villa Lucía.

Pero no es el vino el único atractivo de esta villa y esta comarca. Podemos encontrar iglesias fortificadas, rutas para caminar, algún que otro resto prehistórico y en general una interesantísima historia que encontramos reconocida en sus diferentes monumentos.

En casi todos los pueblos de la Rioja Alavesa podremos repetir esta sensación. Por ejemplo, en el poblado de La Hoya, muy cerca de Laguardia, podemos retroceder hasta la Edad del Hierro para conocer a los primeros pobladores de este lugar. En Elvillar o Bilar, se conservan los restos más antiguos de la zona, a saber, la Chabola de la Hechicera, datado hacia el año 2100 a.C.

Dejando atrás los restos históricos, después de la cultura siempre viene bien una buena comida. En la Rioja Alavesa se combinan la gastronomía y la arquitectura como es el caso de la bodega Ysios de Laguardia, obra del famoso Santiago Calatrava o las instalaciones de las bodegas de Marqués de Riscal, obra de Frank Gehry, arquitecto del Guggenheim de Bilbao.

En fin, si queremos descubrir una tierra que gracias a su vino se ha hecho conocida en el mundo entero, y conocer su historia, cultura particular y ambiente alegre de sus lugareños, no tenemos más que ir a la Rioja Alavesa.

PARA SABER MÁS…

Foto Vía: Assar

Autor: Gontzal Zubizarreta
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