White Sands, dunas de yeso

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Cada país elige sus propios monumentos nacionales y muchas veces estos monumentos no son casas, ni edificios, ni magníficas y ciclopeas construcciones sino paisajes naturales. En el caso de EEUU uno de los mas impresionantes monumentos nacionales es el White Sands, una zona situada dentro del estado de Nuevo México a unos 4235 metros de altitud.

Se trata de una zona de extensas y níveas dunas. Un campo de harina de la mas pura calidad de 710 km2, todo de cristales de yeso. En realidad el área total es de 581 km2 pero la parte sur es la que tiene este maravilloso paisaje.

Antiguamente en la zona vivían los apaches y algunos colonos españoles se asentaron aquí en el siglo XIX. Para fines de ese siglo la idea de crear un parque nacional o una reserva de caza ya estaba dando vueltas pero las dos cosas eran incompatibles. Finalmente nació el Monumento Nacional White Sands de la mano del presidente Hoover en 1933.

Lo cierto es que es muy raro encontrar yeso en forma de arena ya que se deshace con el gua así que la lluvia disuelve el yeso y termina llevándolo al mar. Pero esta zona está cerrada, no tiene salida al mar y por eso la lluvia disuelve el yeso de las montañas cercanas pero lo deja atrapado en la cuenca. Se forman lagunas que eventualmente se secan y entonces el yeso queda en cristales sobre la superficie.

Durante la última glaciación aquí había un enorme lago que un buen día se secó y dejó en su lugar una extensa superficie de cristales de yeso, hoy conocida como Alkali Flat. El viento y el clima rompieron los cristales y los convirtieron en arena que a su vez formó dunas. Dunas que cambian todavía hoy de forma y que se mueven lentamente por el terreno en un continuo proceso de lluvia, viento y cristales.

Desde el centro de visitantes, situado a la entrada del parque, hay un ruta que te lleva derecho a las dunas, a 12 km. También hay senderos señalizados para explorar el sitio a pie y en verano hay un guardaparque que te guía. Por suerte el yeso no se calienta tanto como la arena común así que puedes caminar tranquilo sin temor a quemaduras.

Foto: vía Wired

Autor: Mariela Carril
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