Las iglesias del Valle de Bohí

Iglesia de San Clemente, en Taüll

Iglesia de San Clemente, en Taüll.

El Valle de Bohí (cuyo nombre oficial es La Vall de Boí, en catalán), es en realidad un conjunto de valles y sierras que forman un territorio ubicado en la región nororiental de Alta Ribagorza, una comarca de la provincia de Lérida.

En este escenario natural de profunda belleza, se construyeron numerosas iglesias en estilo románico, datadas aproximadamente en el siglo XII. Valoradas por su riqueza artística, y por la situación privilegiada en que se encuentran, estos monumentos rodeados de abruptas laderas altopirenaicas ocupan un lugar central en los pueblos que se desplegaron a su alrededor.

En total, son nueve las construcciones que conforman el conjunto conocido como Iglesias románicas catalanas de Vall del Boí, y que en el año 2000 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Las iglesias que componen el conjunto son:

• la Iglesia de San Félix, en Barruera;
• la Iglesia de San Juan de Bohí, en Bohí;
• la Iglesia de Santa María, en Tahull;
• la Iglesia de San Clemente, en Tahull;
• la Iglesia de Santa María de la Asunción, en Coll;
• la Iglesia de Santa María, en Cardet;
• la Iglesia de la Natividad, en Durro;
• la Ermita de Sant Quirc, en Durro;
• y la Iglesia de Santa Eulalia, en Erill la Vall.

El estudio relacionado con estas iglesias fue una importante actividad a principios del siglo XX, cuando su arquitectura e historia despertó el interés de los estudiosos, en particular sus murales románicos.

Los orígenes de muchas de ellas permanecen aún hoy cubiertos por un velo, ya que en algunos casos no hay historia registrada y se tiene mención de las iglesias recién varios siglos después de la fecha estimada de su construcción.

Uno de los casos más emblemáticos de las iglesias románicas del Vall es la de Sant Climent (San Clemente) de Taüll, de la que se sabe que fue consagrada en 1123. El pueblo de Taüll fue un ejemplo de defensa de su patrimonio cultural cuando, a principios del siglo XX, durante el auge de los murales que guardan las iglesias, impidió que se extrajeran las pinturas para trasladarlas a un museo.

Actualmente, sin embargo, algunas cosas de esta iglesia son conservadas en instituciones públicas, por ejemplo el pantocrátor, que se encuentra en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, y es considerado uno de los máximos íconos del arte románico en la región.

Foto Vía: Pyrenne

Autor: María José Rubín

Últimos artículos publicados

Ruta marítima de Dénia a Ibiza: del encanto alicantino a los mejores atardeceres de las Baleares

Al conectar la península con el archipiélago balear a través de una pausada travesía marítima, ...
Guía de turismo de Sibiu Rumanía

Qué ver en Sibiu: guía completa para descubrir la joya medieval de Transilvania

Cuando se habla de Transilvania es casi inevitable pensar en castillos, bosques y en la ...
Samarcanda en la Ruta de la Seda

Samarcanda y la Ruta de la Seda: la ciudad legendaria que unió Oriente y Occidente

Ubicada en el corazón de Uzbekistán, Samarcanda es una ciudad mítica que ha pasado a ...
Tranvías en San Francisco

Tranvías en San Francisco, recuerdo turístico

La sola mención del nombre de la ciudad, «San Francisco«, nos trae a nuestra a ...

Artículos más leídos

Las 7 nuevas Maravillas del Mundo

Siete eran las Antiguas Maravillas del Mundo: 1.- La Gran Pirámide de Gizeh2.- Los Jardínes ...
Polinesia Francesa

Polinesia Francesa: el paraíso soñado de los Mares del Sur

Polinesia Francesa ¡ A las islas ! me reclama el corazón lienzos de Gauguin acuden ...
Conocer Tunez

Conocer Túnez, un viaje entre el mar y el desierto

Túnez, el más europeo de los países de África. De playas blancas y arenosas, de ...
Islas artificiales

Islas artificiales, de la Historia al lujo actual

Islas artificiales. ¿Lujo desmedido? El dinero, el bienestar, y el avance del turismo a nivel ...

Artículos Relacionados