Cesis: buscando la luz del sereno

Cesis

Cuenta la leyenda, que hace mucho tiempo, cuando la ciudad letona de Cesis estaba rodeada de murallas de piedra y sólo se podía penetrar en ella a través de grandes puertas de hierro, vivía un anciano al que pocos habían visto pero al que todos conocían por su voz. Por las noches, recorría las calles con su candil diciendo “Todo está bien. Duerman”. Un día, Cesis se cubrió de niebla, la brillante luz del candil se volvió difusa y nadie pudo escuchar las tranquilizadoras palabras de aquel extraño sereno.

Al día siguiente, la niebla se fue pero no pudieron encontrar al anciano. Pasaron los años y Cesis experimentó asedios y tiempos duros, pero en la memoria de sus ciudadanos siguió presente la tenue luz que acompañaba a aquel singular personaje. Dicen que, si recorriendo las calles de Cesis, uno tiene la suerte de toparse con un sereno portando un quinqué, al frotar el cristal podremos ver nuestro destino.

Cesis

Esta bonita historia sirve de marco de presentación al pequeño pueblo de Cesis, situado a 90 kilómetros de Riga, la capital de Letonia. Cesis no sólo está entre las ciudades más antiguas del país, con más de 800 años de antigüedad, sino que además representa el verdadero espíritu del mismo. Con unos paisajes maravillosos y un gran legado histórico, esta ciudad se muestra hospitalaria con el turista.

Cesis

Su imponente castillo medieval, levantado en el siglo XIII, merece una visita. A la entrada, varios jóvenes ataviados con ropas de la época te dan la bienvenida y te entregan un farol con una vela, imprescindible para recorrer las oscuras escaleras de caracol y no tropezarse con los peldaños. No hay que perderse las torres del oeste y del sur, así como descender a las frías mazmorras o hacerse una foto en la picota. Tanto el parque como el jardín del castillo te llevan al encuentro con la naturaleza, mientras que en éste último, se puede admirar una enorme escultura tumbada de Lenin encerrada en una caja de madera.

Cesis

Antes de abandonar Cesis, hay que subir a la torre de la iglesia de San Juan para divisar una sombrar panorámica. ¿Quieres llevarte un recuerdo de la ciudad? Entonces compra una botella de bálsamo negro, un licor de sabor intenso que te saldrá más barato que en la capital letona.

Centro de información turística de Cesis

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Categorias: Letonia



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