Coimbra, el fado de los siglos

Hay lugares que tienen su encanto peculiar, algo que a simple vista no observamos pero que sin embargo, cuando llegamos a casa y miramos las fotografías, nos hace recordar con nostalgia los momentos vividos, y es en ese momento cuando mostramos con deleite esas fotografías a los amigos, o las llevamos de salvapantallas en el ordenador durante un tiempo. Uno de esos lugares con encanto especial es Coimbra.

Coimbra

Coimbra es la tercera ciudad más grande de Portugal, situada en la zona centro del país, capital del Distrito de su mismo nombre, con 150.000 habitantes. A sus pies corre el río Mondego.

Coimbra es una de las ciudades con más historia de Europa. Sus calles así lo rezuman: estrechas, empinadas, callejuelas que se abrazan unas con otras en un perfecto enjambre de piedras. Casas de todos los estilos, patios interiores bellamente decorados, arcos medievales intimidando a las nubes sobre la nostalgia nocturna de un bellísimo fado que suena allá en la lejanía. Y muchos estudiantes, mucha vida joven en sus calles, mucho bullicio de bicicletas, estudiantes en las cafeterías, sus bares.

La ciudad de Coimbra se divide en dos partes claramente diferenciadas. La Parte Alta, coronada por la Universidad, quizás la más antigua de Europa, y la Parte Baja, aquella que se baña en el Mondego, allí donde iremos de compras, y pasearemos por sus calles observando todo lujo de detalles, allí donde nos sentaremos en el puerto a tomar un delicioso vino portugués mientras asistimos a un fado nostálgico que recorre la bahía.

Precisamente iniciamos nuestra visita en la antigua Universidad de 1290. Su emplazamiento nos sirve de mirador excepcional desde donde poder tomar las primeras fotografías de Coimbra. Hay estudiantes muy curiosos: se pasean vestidos con unas togas azules que en sus extremos están rasgadas a tijeretazos. Según cuenta la tradición son la cantidad de desamores que han sufrido… Desde aquí podemos observar la estatua de Joao III, la entrada a la Biblioteca de la Universidad, un bello edificio de estilo barroco, y una torre cuyas campanas marcan el comienzo y fin de las clases en la universidad.

Bajamos ahora hasta el casco antiguo de la ciudad a través de estrechas callejuelas. En todas ellas, o una terraza, o una cafetería, o simplemente un portal abierto dejan escapar las desgarradas notas de un fado. Así llegamos al Convento de Santa Clara a Nova, con un sorprendente Claustro, de gran valor arquitectónico.

Un poco más allá La Quinta das Lágrimas, un palacio barroco, hoy convertido en hotel de lujo, con un hermoso jardín interior. Coimbra, ciudad de leyendas, cuenta que en la fuente de estos jardines fue asesinada Inés de Castro, la amante del monarca portugués Don Pedro. Realmente, no sabemos si moriría o no allí, lo único que puedo atestiguar es que es un lugar idílico, donde el silencio sólo se ve empañado por el concierto del agua.

Casco antiguo de Coimbra

Accedemos a la Catedral de Coimbra, después de cruzar el Jardín Botánico y las ruinas del Aqueducto de Sao Sebastao. La ciudad tiene a la sazón ser cobijo de dos catedrales, la Catedral Vieja, Se Velha, un magnífico edificio de estilo románico, aunque parezca una fortaleza por sus almenas, bellamente decorado en su parte superior, y con jardines y fuentes a su alrededor; y la Catedral Nueva, la Se Nova, antiguo convento de jesuitas y que, en 1772 sustituyó a la antigua Catedral como primer templo de la ciudad.

El paseo por el casco antiguo es sencillamente delicioso, quizás incluso más que la visita a monumentos. Las calles se vuelven empinadísimas, como la calle Quebra Costas, que significa costillas rotas por lo que ya os podréis imaginar, piedras viejas, casas cubiertas con magníficos azulejos, terrazas donde poder calmar la sed de tanta subida y bajada, así como probar los famosos dulces de Santa Clara, pequeñas iglesias y arcos que envuelven las calles en un halo de misterio profundo. Pasear de noche por Coimbra es un regalo que no debéis perderos.

Coimbra es sencillamente un lugar evocador, un lugar que os enamorará a primera vista. Preparad bien la cámara fotográfica porque no os dejaréis ni un sólo rincón sin inmortalizar. Os lo aseguro.

Cómo llegar

Si queremos llegar en avión, deberemos recurrir a los aeropuertos de Lisboa, a 200 kilómetros, o la más cercana Oporto, a 100. Ambas ciudades están perfectamente conectadas con Coimbra por tren, autobús o carretera.

Si optáis por el tren, hay muchas posibilidades de llegar:

Madrid (Chamartín) – Lisboa (Santa Apolonia) con el Lusitania Express. Es un tren con recorrido de noche, con salida en Madrid a las 22.45 h. y llegada a Lisboa a las 8.15 h. de la mañana.

– El tren Surexpreso conecta la ciudad de Irún con Lisboa

– Asimismo, por las ciudades de San Sebastián, Vitoria, Burgos, Valladolid y Salamanca pasa la línea París-Lisboa. Hay un tren cada día.

Evidentemente, para llegar a Coimbra desde Oporto o Lisboa hay cada día muchos trenes. Aquí podéis consultar los horarios.

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Categorias: Portugal, Viajar por Europa



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Comentarios (2)

  1. Susana C. Borojovich dice:

    Hola, soy de Argentina, más precisamente Buenos Aires. Estoy viajando a Madrid en el mes de Abril y tengo planeado hacer Portugal, un sueño mio.
    Necesito me confirmen si tienen visitas guiadas por el barrio judio de Coimbra.
    Muchas gracias.
    Atte.
    Susana C. Borojovich

  2. Javier Gómez dice:

    Buenos días:

    Nosotros no organizamos excursiones. No obstante, en este enlace sí que puedes ver un tour (hecho por Viator, especialistas en excursiones) por Coimbra:

    https://www.partner.viator.com/es/9966/Coimbra/d23421-ttd?activities=all

    Saludos.

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