El Kremlin de Moscú

Kremlin

Kremlin es una palabra que define a un complejo arquitectónico, y en Rusia el más importante y famoso de todos es el de Moscú.

Está compuesto por edificios religiosos y civiles rodeados por la Muralla del Kremlin, y ubicado en el centro de la ciudad. El río Moscova y la Plaza Roja se encuentran en las inmediaciones.

El Kremlin de Moscú es una de las visitas más destacadas de la ciudad y puedo aseguraros que, una vez allí, jamás olvidaréis la experiencia.

Los orígenes de esta fortaleza situada en el corazón de la ciudad se remontan al siglo XII, cuando el territorio actual de Moscú estaba habitado por una comunidad mayormente eslava, durante el estado Ruso antiguo o Rus de Kiev. Hacia mediados de siglo es que comienza a erigirse la muralla que luego se convertiría en una importante obra defensiva. Hacia fines de siglo ya se había construido un fuerte que incluía dentro de sí a la ciudad, tan pequeña en aquella época que apenas ocupaba una fracción del terreno fortificado.

Cuando en el siglo XIV Moscú se convierte en capital de la región, el Kremlin gana importancia y se realizan grandes obras para reconstruir y añadir edificaciones al lugar. Así tuvieron origen una nueva muralla de piedra blanca, las famosas catedrales de la Asunción y de San Miguel, la Iglesia de Nuestro Salvador y el campanario de San Iván.

Es así que el Kremlin de Moscú se convirtió no solo en una fortificación sino también en un espacio cultural, con una arquitectura exquisita, típica del estilo ruso. Durante los siglos siguientes se siguieron erigiendo monumentos que hasta hoy son emblemáticos del lugar, como la Catedral de la Anunciación y la Catedral del Arcángel Miguel, al igual que el cementerio de la realeza moscovita.

En el siglo XIX, cuando la capital había sido trasladada a San Petersburgo, se edifica el Gran Palacio del Kremlin. Cuando la capital regresa a Moscú, en el siglo XX, se retoman las obras de restauración y se construye el Palacio de Congresos. Hacia fines del siglo, el Kremlin de Moscú es declarado Patrimonio de la Humanidad. Con ese motivo, se funda en 1991 el Museo Estatal de Historia y Cultura del Kremlin, con sede en varios de los edificios de la fortificación.

La visita por este conjunto arquitectónico es magnífica tanto por la magnitud de los edificios que contiene como por la belleza de sus fachadas e interiores, y por los cientos de años de historia que encierra entre sus muros. Comentar uno por uno los sitios de interés que se albergan allí es material suficiente para varios libros, así como una visita completa tomaría varios días. Por ello, a continuación describiremos brevemente algunos de los principales monumentos.

El Arsenal, situado sobre una colina, construido bajo órdenes de Pedro el Grande para guardar las armas del ejército. En la actualidad, es la sede principal de la Guardia del Kremlin.

El Palacio Estatal del Kremlin, el más moderno de los edificios, construido en cristal y cemento en el siglo XX. Allí puede asistirse a galas de ballet de la Compañía del Kremlin, que tiene lugar en el gran auditorio.

La plaza de la Catedral, el primer gran espacio público de la ciudad, recibe su nombre de la Catedral de la Asunción, una catedral de la iglesia ortodoxa y la más antigua y grande del Kremlin.

El campanario de San Iván se sitúa en el corazón de la plaza, dominando las vistas de toda la fortaleza. Está hecha de piedra blanca y alcanza una altura de más de ocho metros.

Hay que comprar entradas para visitar el Kremlin. Hay una taquilla a cada lado de la torre y otra en el jardín Alexandrovsky.

Hay dos tipos de entradas para visitar diferentes zonas del Kremlin:

– La entrada que permite visitar lo más importante cuesta unos 350 rublos y la entrada que permite visitar la Armería cuesta en torno a 700 rublos.

– Para aprovechar bien la visita hay que recordar que las puertas del Kremlin se cierran a las 17.30h.

Foto vía: Flickr

Print Friendly, PDF & Email



Etiquetas: ,

Categorias: Rusia, Viajar por Europa



Deja tu comentario