Formentera, el último tesoro mediterráneo

Formentera

Formentera es la hermana pequeña de las Islas Pitiusas. A pesar de su proximidad (25 minutos en ferry) no tiene nada que ver con Ibiza.

Esta isla ha sabido mantenerse al margen de la masificación y los formenterenses han mantenido su isla prácticamente virgen. Los permisos de construcción que conceden son pocos y muy estudiados ya que no quieren perder la personalidad pura y genuina de la isla.

Al contrario que su vecina, es totalmente plana. Lo primero que choca al llegar a su puerto de la Savina es que prácticamente su único paisaje es el mar que se extiende a ras de suelo fundiéndose con la tierra.

Formentera puede recorrerse en un día, aunque sus visitantes prefieren quedarse más tiempo para disfrutar de la paz que allí se respira y de su lento ritmo. El tiempo adquiere otra dimensión en estas blancas costas.

Desde el puerto de la Savina podemos tomar dirección al Cap de Barbería. Allí su majestuoso faro, que sirvió de escenario (al igual que el resto de la isla) en varias películas españolas y anuncios como el de Estrella Damm, nos da la bienvenida. En la explanada rocosa a la derecha del faro encontramos infinidad de miniconstrucciones con piedra imitando a los megalitos que dejan allí sus visitantes de manera voluntaria. Y una vez allí atrévete a meterte en el agujero que se abre en la roca que forma una especie de cueva subterránea que acaba en el mar otra vez. La vista desde dentro de la cueva es impresionante.

De camino de regreso del Cap de Barbería podemos darnos un baño en Cala Saona, una de las playas más lindas de Formentera.

En el pueblecito de San Francesc podemos relajarnos tomando algo en alguna terraza de la plaza de su iglesia fortaleza y merodear por sus tiendecitas de artesanía, souvenirs y ropa.

Otro faro es protagonista de la isla también. El faro del Pilar de la Mola, situado en un acantilado, en el punto más alto de la isla y desde donde las vistas nos dejarán sin aliento.

Y no podemos olvidar la playa considerada como una de las más bellas del mundo. La playa de Illetes. De arenas ultrafinas y blancas y de aguas transparentes y cristalinas, en un paraje totalmente virgen, únicamente interrumpido por un chiringuito donde poder comerte la paella más sabrosa del mundo.
Atardeceres, puestas de sol, cenas en la playa… Formentera es otro mundo, ajeno al ajetreo, al mundanal ruido y a las “movidas” nocturnas.

Desconecta en Formentera y experimenta la vida desde otro punto de vista.

Foto Vía: Tripadvisor.es

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Categorias: Formentera, Islas Baleares, Viajar por España



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