Cidade Velha en Cabo Verde

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Hay muchas razones para apostar por Cabo Verde como destino turístico. Playas de arena blanca rodeadas por nada más que el azul del cielo y la transparencia de las aguas cristalinas. Zonas coralinas aptas para el disfrute del buceo. Música criolla y bailes africanos. La mejor gastronomía en forma de peixe o de marisco. Desde hace unos meses, además, se ha puesto sobre la mesa otro reclamo. Cidade Velha, antigua capital, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El estado de Cabo Verde es insular, un archipiélago compuesto por unas nueve islas, sin incluir los islotes más pequeños. En conjunto la superficie es menor que la de la provincia de Pontevedra, por poner un ejemplo. Se encuentra varios cientos de kilómetros al oeste de las costas de Senegal, en el Atlántico. En el XV los portugueses descubrieron las islas, deshabitadas, y establecieron colonias. Finalmente, tras el cambio de régimen del país luso (Revolución de los Claveles, 1974), Cabo Verde y el resto de colonias todavía bajo bandera portuguesa fueron alcanzando su independencia oficial.

Cidade Velha (en origen Ribeira Grande) se halla en la isla de Santiago, la más gran del archipiélago, a pocos kilómetros de la capital actual, Praia. Cuando se propuso su candidatura para ser declarada Patrimonio de la Humanidad, la comisión de expertos destacaba su temprano papel en el desarrollo de las exploraciones ultramarinas, ser la primera ciudad-puerto construida por y para el tráfico de esclavos (suponemos que esto no le parecerá bien a todo el mundo), haber sido la cuna de una nueva cultura (la caboverdiana), haber ensayado el experimento de una sociedad multiétnica y, finalmente, haber sintetizado en su urbanismo formas tardomedievales con las propias del renacentismo portugués.

De la Sé Catedral apenas quedan las ruinas. El lugar se nos aparece pues como un paraje de romanticismo tropical y exótico. Fue destruida por los piratas (azote de estas costas) en el siglo XVIII. Cerca está el pelourinho con más de cinco siglos a su espalda. Un pelourinho es una simple columna de piedra. Un gallego siempre tiene la impresión de contemplar un cruceiro castrado. La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, en fin, es la iglesia colonial más antigua del mundo.

Pero Cidade Velha tuvo un fugaz ascenso y una rápida decadencia. La situación no era la mejor, propiciaba las incursiones piratas, se formaban pantanos en los alrededores, había episódicas infecciones…Después de una “visita” de Drake, se construyó el Fuerte Real de San Felipe. Desde su altura, se abre a nuestros ojos un panorama ambiguo: la tierra seca de la antigua capital, una formación geológica similar a un cañón, un verde lejano en el que se intuye Praia. Y el océano, claro. Será atrapados por ese eterno rugir del viento y de las olas, cuando caigamos en la cuenta de que en esta isla se produjo por vez primera uno de los hechos culturales claves de la historia moderna. El mestizaje, entre europeos colonizadores y negros traídos del África. De alguna manera desde entonces todos llevamos, para siempre, sangre mezclada en nuestras venas. La sangre del criollo.

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Categorias: Cabo Verde, Patrimonio de la Humanidad, Viajar por Africa



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