El Madrid de los Austrias

Muchas veces he viajado a Madrid tanto por temas laborales como personales, y siempre que he tenido la oportunidad procuro pasearla y conocerla. Es tan grande que tienes donde elegir cada vez, pero hasta ahora tengo muy claro cuál es la parte que más me gusta: la que se conoce como el Madrid de los Austrias.

Es bella, elegante y señorial y guarda en sus calles y monumentos esa reminiscencia de la capital de hace unos siglos, por sus calles empedradas y sus iglesias barrocas, por su plaza porticada y porque con un poquito de imaginación podemos cerrar los ojos y volverlos a abrir y ver a nuestro alrededor las ceremonias reales, o los teatros de comedias en plena plaza.

Le debe Madrid mucho a la Casa de los Austrias, sin duda alguna, porque transformaron una ciudad medieval en una ciudad moderna a la que hicieron capital y convirtieron en la más brillante de su época en todo el Reino. Fue Felipe II el que comenzó las obras en la ciudad, allá por el año 1561 y quien la nombró capital de España, metiéndola de lleno en una época de prosperidad y bonanza que se reflejó sobre todo en la construcción de muchos edificios, hasta un número de setenta, entre conventos e iglesias.

La Basílica de San Isidro fue la catedral de Madrid hasta que en 1995 se finalizó la Catedral de la Almudena. Es un templo barroco, del año 1769, en cuyo interior está enterrado el que es el patrón de la ciudad, San Isidro. Es de fachada sencilla, pero en la estrechez de la calle Toledo, impresiona su altura.

No muy lejos se encuentran el Real Monasterio de las Descalzas, situado sobre un antiguo palacio y hoy museo de arte sacro y tapices, y el Monasterio de la Encarnación, que guarda la sangre de San Pantaleón.

Plaza de la Villa

Destaca también la Plaza de la Villa en la que se alza la Casa de la Villa, del siglo XVI, y frente a ella la Torre y la Casa de los Lujanes. Sigue nuestro paseo cerca de la Hemeroteca Municipal, levantada en una casa de estilo mudéjar, o la Casa de Cisneros del siglo XVI y en arte plateresco. También es visitable, ya más alejada del casco histórico, la Casa de Lope de Vega, que hoy es museo y está situada en la calle Cervantes, o el Casón del Buen Retiro, cercano al Museo del Prado.

Dejo para el final, cómo no, la Plaza Mayor, una obra insuperable; una impresionante plaza de 120×100 metros abierta y luminosa, en la que destaca su porticada por los cuatros lados y la estatua ecuestre central en honor a Felipe III, que fue colocada allí en el año 1847 durante la boda de Isabel II. Esta plaza, construida sobre una anterior medieval, se levantó entre los años 1617 y 1619 y fue centro de celebración de la vida social de Madrid. Allí hubo corridas de toros, representaciones teatrales y se celebraron ceremonias reales.

Podría contaros muchas más cosas y detalles de la historia que esta zona de Madrid ha visto a lo largo de la Historia, y sin duda, lo iré haciendo en otras ocasiones, pero os conmino a que si váis por Madrid no dejéis de visitar la Plaza Mayor.

Información práctica de Madrid

– Oficina de Turismo en el centro de Madrid:

  • Dirección: Plaza Mayor, 3
  • Teléfono: 915 88 16 36
  • Horario: lunes a viernes de 10 a 20 h.; sábados de 10 a 15 h.

– Llegar al casco histórico de Madrid: lo mejor es tomar el Metro y bajarse en la parada de Sol.

– Alojamientos: hoteles en Madrid

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Categorias: Madrid, Viajar por España



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