Festival Poson en Sri Lanka, la llegada del Budismo

Mihintale

El budismo y Sri Lanka tienen una estrecha relación desde hace muchos siglos, tantos, que es difícil precisar el momento exacto en que esta religión llegó a la isla y se arraigó en su gente. Actualmente se piensa que su llegada se debió al emperador Ashoka de la India, ya que él envió a su hijo el príncipe Mahendra con su propio hija Sanghamitra a este país entonces reino con el mandato de convertir de a sus habitantes en budistas,

Así, hace años que en el mes de junio tiene lugar el Festival Poson, un evento en el que se recuerda y agradece la entrada del budismo en el país. Aquí los budistas pertenecen a la rama Theravada y se puede decir que el 70% de la población (la gente Sinhalese), es seguidora de esta religión así que el budismo está fuertemente establecido en Sri Lanka.

Si bien es cierto que los tiempos modernos han menguado fieles el país sigue contándose entre los países donde el budismo sigue pesando con la misma fuerza que cuando el príncipe Mahindra llega a la isla bajo el reinado del rey Devanampiyatissa. Su éxito fue inmediato y si estamos en junio por aquí veremos que el país cobra vida de golpe y las rutas, caminos y templos se llenan de peregrinos religiosos. Tienen lugar muchas celebraciones y ritos pero fundamentalmente el Festival Poson se centra en el complejo monástico de Mihintale y Anuradhapura.

Festival Poson

Las calles se iluminan y entonces Sri Lanka cobra vida ya que su gente piensa que la isla es el lugar donde vive el budismo en su forma más pura. Algunos opinan que el dios Saman es el encargado de proteger al Budismo en Sri Lanka mucho más que el mismo Buda y eso se siente en el aire cuando uno recorre las calles durante el Poson y ve o participa de las numerosas procesiones que llegan desde todas partes del país, principalmente hombres, jóvenes, niños y ancianos, que se acercan al gran Templo  de Ambasthale Dagoba en Mihintale a unos 11 kilómetros de Anuradhapura.

Se puede llegar hasta aquí en tren desde Colombo. Son 206 kilómetros y hay autobuses que nos dejan justo en el templo.

Autor: Mariela Carril
Categorías: ,

Últimos artículos publicados

Ruta marítima de Dénia a Ibiza: del encanto alicantino a los mejores atardeceres de las Baleares

Al conectar la península con el archipiélago balear a través de una pausada travesía marítima, ...
Guía de turismo de Sibiu Rumanía

Qué ver en Sibiu: guía completa para descubrir la joya medieval de Transilvania

Cuando se habla de Transilvania es casi inevitable pensar en castillos, bosques y en la ...
Samarcanda en la Ruta de la Seda

Samarcanda y la Ruta de la Seda: la ciudad legendaria que unió Oriente y Occidente

Ubicada en el corazón de Uzbekistán, Samarcanda es una ciudad mítica que ha pasado a ...
Tranvías en San Francisco

Tranvías en San Francisco, recuerdo turístico

La sola mención del nombre de la ciudad, «San Francisco«, nos trae a nuestra a ...

Artículos más leídos

Las 7 nuevas Maravillas del Mundo

Siete eran las Antiguas Maravillas del Mundo: 1.- La Gran Pirámide de Gizeh2.- Los Jardínes ...
Polinesia Francesa

Polinesia Francesa: el paraíso soñado de los Mares del Sur

Polinesia Francesa ¡ A las islas ! me reclama el corazón lienzos de Gauguin acuden ...
Conocer Tunez

Conocer Túnez, un viaje entre el mar y el desierto

Túnez, el más europeo de los países de África. De playas blancas y arenosas, de ...
Islas artificiales

Islas artificiales, de la Historia al lujo actual

Islas artificiales. ¿Lujo desmedido? El dinero, el bienestar, y el avance del turismo a nivel ...

Artículos Relacionados