Alberta en Canada

Ya en artículos anteriores os hablamos de las otras tres provincias canadienses: Ontario, Quebec y la Columbia Británica. En esta ocasión queremos acercaros a la última de ellas: Alberta, situada al pie de las Montañas Rocosas, su mayor atractivo.

Calgary 

Calgary

Alberta es una zona de vacaciones y de ocio muy apreciada en toda Canadá. No sólo por sus magníficas Montañas Rocosas, sino también por sus ciudades tan animadas, como Calgary, como Edmonton… Además de ello, Alberta es una zona muy fértil y una de las zonas de Canadá que más recursos naturales aporta, pues cuenta con varios yacimientos petrolíferos y gasísticos.

  • Calgary

A todos nos sonará por los Juegos Olímpicos de Invierno que allí se celebraron. Calgary es una ciudad que se levanta sobre una gran llanura, pero que se recorta contra el horizonte por su elevador perfil urbanístico de rascacielos y grandes edificios. Es tal la cantidad de edificios altos que se agrupan en el centro de la ciudad, que además, para facilitar el paso a los transeúntes, Calgary cuenta con muchos pasos elevados que conectan unos edificios con otros. La mejor visión de la ciudad la podemos tener desde la Torre de Calgary, que se levanta a 190 m. de altura.

Hotel del Castillo en el lago Louise

Hotel del Castillo junto al Lago Louise

Pero su gran atractivo son las Rocosas, como decíamos. En las cercanías está el Parque Nacional de Banff, el parque nacional más antiguo de Canadá. En el fondo de su valle transcurre el río Bow serpenteando por entre las montañas, mientras que su principal elevación es la Montaña Sulfurosa. Muy cerca está el mejor paisaje de Alberta, así que preparad las cámaras: es el Lago Louise, a la que allí conocen como «La joya de las Rocosas«, un impresionante lago al pie del glaciar Victoria. Muy cerca comienza la carretera que nos llevará hasta los famosos glaciares. Esa carretera es la Icefields Parkway a la que algunos dan en llamar como la «carretera más bella del mundo«, la que une a Jasper con el Lago Louise, atravesando los principales glaciares, y recorriendo valles, cuencas fluviales, y puertos de montaña de más de 2.000 metros de altura. Desde ella podremos atisbar el Glaciar Columbia. Además, el Hotel Castillo del Lago Louise nos ofrece, en conjunción con el lago y las montañas que la rodean, una fotografía única.

IceFields ParkWay

Carretera Icefields Parkway

Pero no sólo se queda ahí, pues esta carretera nos llevará por el Boulevard de los Glaciares. Ya el nombre de por sí es llamativo, y es que es toda una sucesión de lagos, glaciares y montañas. Es una auténtica maravilla de la Naturaleza la que podemos vivir por esa carretera, pues podemos disfrutar de todas las tonalidades de color que podamos imaginar en unos cuantos kilómetros. Por ejemplo, el Glaciar Peyto es de colores turquesas como su lago y el Glaciar Athabasca nos lleva hasta un precioso y fértil valle de más de 7 kilómetros de profundidad.

Y el final de la carretera no podía ser más espectacular, con el pequeño pueblo de Jasper, una auténtica preciosidad por su ubicación entre tanto valle y lago. Es un paisaje de ensueño, desde luego.

Y por último, una recomendación: si queréis asistir a un espectáculo típicamente americano como es la mayor fiesta de vaqueros que se conoce en todo el mundo, entonces id a Calgary en Julio, pues en este mes se celebra «La Gran Estampida«, esa que tantas veces hemos visto por la televisión, donde se juntan los mejores vaqueros del mundo: rodeo, doma… todo un espectáculo.

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Categorias: Canadá, Viajar por América



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