Fiñana, la niña de piedra de Sierra Nevada

Iglesia de Santiago

Lugares de España con encanto: Fiñana

Fiñana es un pequeño pueblo en la provincia de Almería, a 74 kilómetros de la capital. Apenas tiene unos 3000 habitantes, que se dedican especialmente al mundo de los cereales, el aceite de oliva, la remolacha y la minería de hierro.

Muchas culturas han ocupado durante el transcurso de los siglos los alrededores de Fiñana, y la mayoría de ellas han dejado su impronta. Debido a su ubicación, entre Guadix, Baza y Almería, Fiñana llegó a ser un cruce importante de caminos desde tiempos inmemoriales. Una fortaleza árabe, cuyos restos se pueden ver justo en las afueras del pueblo, fue el baluarte que ejercía como torre de vigilancia de este cruce.

La ubicación de la villa es sencillamente preciosa. Si miramos hacia un lado tenemos el Parque Natural de Sierra Nevada, con sus picos montañosos, el valle de Abla y el paso de Fiñana. A otro lado veremos las montañas de Baza. Las nieves y los mantiales naturales de Sierra Nevada hacen de esta zona un lugar de maravillosas tierras fértiles.

El río Nacimiento ofrece a Fiñana un paisaje mucho más hermoso. Además, sus aguas han sido utilizadas desde tiempos remotos, sobre todo en las tareas agrícolas. Desde época musulmana, los ciudadanos de Fiñana crearon un sistema de riego que consiste en canales y acueductos para llevar el agua a los puntos de mayor necesidad.

Cerca del pueblo podemos encontrar un espeso bosque de pinos, robles, castaños y álamos. Estos bosques ayudan a proteger el medio natural. Durante la reconquista, fueron un lugar de incesantes batallas, ya que el pueblo se convirtió en una importante fortaleza árabe.

La ciudad también resistió el intento de invasión por parte de Abderramán III en el 913. Fiñana conserva todos los signos de su pasado multicultural. Ejemplo de ello es la iglesia del pueblo, antigua mezquita, uno de los símbolos sin duda para sus habitantes, que recuerdan así en el momento en el que convivieron dos culturas enfrentadas.

Los mapas del siglo XVIII muestran una pequeña aldea atravesada por una calle típicamente andaluza. Hoy en día, en esa calle, se pueden ver enormes casas de piedra, un material muy usado en la zona, que también se utilizó para hacer objetos decorativos.

Debido al terreno, las calles de Fiñana son en su mayoría empinadas, y todas ellas convergen en la plaza principal, el punto central del pueblo donde sus ciudadanos se reúnen para pasear y charlar animadamente. La plaza es donde podemos encontrar la anteriormente citada Iglesia de Santiago. Fue construida en estilo mudéjar entre los siglos XII y XIII. Tiene tres naves y unos pilares impresionantes. La iglesia y su enorme torre han sido declarados monumentos de gran valor histórico, debido a que hay muy pocos edificios de la época que se conserven tan bien.

Visitar Fiñana es un placer para los sentidos, sobre todo por su tranquilidad y sus vistas maravillosas. No dejéis de hacerlo si tenéis la oportunidad.

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Categorias: Almeria, Lugares de España con encanto, Viajar por España



Comentarios (2)

  1. Cha dice:

    La primera foto que aparece no es Fiñana!! Es Granada! Se ve perfectamente le Alhambra a la izquierda y el Albaycín a la derecha.

  2. Carmen Márquez dice:

    Hola, Cha:

    Gracias por el apunte. Ya está arreglado.

    Saludos

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