Lucerna, la joya suiza de los Alpes

Lucerna

Alejandro Dumas dijo de Lucerna que era la perla más bonita en el mundo de las ostras. Y no puede decirse que el escritor francés se quedara corto. Lucerna es una ciudad mágica, realmente maravillosa. Una moderna ciudad medieval situada en un paisaje singular, casi único, la ciudad de las luces y de las nieves, la ciudad del famoso lago de Lucerna, cobijada como una preciosa niña por la estruendosa presencia de los Alpes.

Situada en la zona centro del país suizo, cuenta con una población de 60.000 habitantes. En la Edad Media, Lucerna era un pequeño pueblo de pescadores, que fue convirtiéndose poco a poco en un importante centro comercial. Hoy en día, Lucerna muestra la imagen preciosa del puente medieval de Kapellbrucke, uno de los puentes más antiguos de Europa de este estilo, del siglo XIV. Es el símbolo de la ciudad y uno de los lugares más visitados, sobre todo por su perfecta situación, junto a las calles más comerciales y turísticas de Lucerna. Desde allí, las vistas al fondo de los Alpes son fascinantes.

El río Reuss divide la ciudad fluyendo hasta la costa noroeste del lago. A ambos lados del río se agrupan preciosas plazas medievales donde se agrupan casas típicas suizas, casas de madera con colores vistosos, iglesias y pequeñas capillas. El casco antiguo está completamente cerrado al tráfico para facilitar la visita. Una de las más concurridas es la Weinmarkt, o plaza del vino, donde se reúnen la mayoría de los turistas en las terrazas. Rodean la plaza hermosas casas medievales con fachadas de colores.

Las calles del casco histórico de Lucerna son empedradas, al igual que sus plazas. La Kapellplatz se encuentra al comienzo del Puente Kapellbrucke. En ella está la Iglesia de San Pedro del siglo XVIII, construida sobre un templo antiguo de 1178. Un poco más arriba, entre angostas callejuelas, visitamos la Kornmarkt, la plaza donde se realizaba el mercado medieval, y que hoy ofrece otro mercadillo tradicional cada fin de semana. Desde allí observamos el Ayuntamiento de 1606, un edificio renacentista italiano. Esta plaza es muy popular, allí concurren los habitantes de Lucerna para visitar los puestos de verduras, pescado y flores debajo de los soportales.

Bajamos por la Unter der Egg hasta la Kornmarktgasse, cerca otra vez de la Weinmarkt. En esta calle observamos enormemente el paso de los siglos por esta ciudad. Las fachadas de las casas permanecen intactas con respecto al aspecto que tenían en la Edad Media. En la Furrengasse llegamos al Museo Picasso, donde se guardan obras del genial pintor malagueño, así como dibujos, bocetos y cerámicas. En la segunda planta del Museo encontraremos una colección de fotografías del pintor en su estancia en América.

Lucerna en invierno

Desde la Weinmarkt, y siguiendo la orilla del río San Carlos, llegamos a la Nolliturm, una puerta fortificada vestigio de las murallas del siglo XIV. Atravesamos por la puerta para llegar a las almenas del Castillo Musegg y sus impresionantes vistas de la ciudad. Podemos hacer un pequeño recorrido por las almenas del castillo para poder tener vistas de todo el contorno de la ciudad, pasando por el Zytturm, el reloj más antiguo de Lucerna.

Uno de los símbolos más representativos de Lucerna es el Monumento al León en la Lowenplatz. Conmemora los suizos muertos en París en 1792. Los franceses irrumpieron en el Palacio Real francés viendo las órdenes de deponer las armas que el rey Luis XIV había ordenado a la guardia suiza. Es uno de los lugares más visitados en Lucerna. A su alrededor se encuentra el Jardín Glaciar y el Museo de los Alpes.

Cerca de aquí se levanta la Catedral de Lucerna, erigida sobre el primer monasterio de la ciudad. La iglesia fue construida en el siglo XII. La impresionante puerta principal tiene tallados en ella los dos santos patronos de la ciudad: San Leger, un obispo francés que fue cegado con un taladro, y San Mauricio, soldado romano martirizado que se convirtió al cristianismo. En el interior destaca el altar mayor, de mármol negro, flanqueado por dos estatuas de los santos patrones. En una de las capillas se muestra el altar de la Virgen Muerta, y el impresionante órgano. Al lado de la Catedral se encuentra la Rothenburgerhaus, la casa de madera más antigua de la ciudad.

Os recomendamos visitar Lucerna en febrero, con las Fiestas de los Carnavales, con seis días de fiesta en el centro de la ciudad. Desde mediados de agosto y hasta mediados de septiembre, la ciudad acoge uno de los festivales de música clásica más importantes de Europa, inaugurado en 1938. Los conciertos tienen lugar en el Centro de Congresos, junto a la estación de tren. También se ofrecen conciertos en la Catedral y en la Plaza del Monumento al León. También os aconsejo visitar Lucerna en Navidad, aunque eso sí, abrigaros bien porque la ciudad estará completamente nevada. Pero las estampas con los Alpes nevados son maravillosas. En junio se celebra en el centro de la ciudad la Altstadtfest o fiesta de la cerveza, con regatas en los ríos y el lago.

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Categorias: Suiza, Viajar por Europa



Comentarios (4)

  1. Daniella dice:

    Lucerna es hermoso!, realmente parece sacado de una postal, yo acabo de ir en Enero 09, y los la vista de los alpes es increible, lo que no se debe dejar pasar es un buen abrigo porque estaba congelando!, la gente es muy amable y educada, se siente la sutileza y serenidad de la ciudad y sus habitantes. y que decir de los chocolates! los mejores!
    espero regresar pronto!

  2. Jesús Somoza dice:

    Suiza es una maravilla pero Lucerna es un sueño.

  3. jor dice:

    si vais con ninos: museo de los transportes!! fliparan

  4. javier dice:

    DESEO SABER SI EN INVIERNO Y DESDE LUCERNA O INTERLAKEN SE ORGANIZAN RECORRIDOS EN BICICLETAS DE MONTAÑA

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