Varna, la joya oculta del Mar Negro

Varna

Veamos… preguntas de examen… ¿cuáles son los monumentos más representativos de un país como Bulgaria?… Segunda pregunta… ¿turismo de playa o de montaña en Bulgaria?… Y tercera pregunta… ¿que nos recomendarías visitar en un país como Bulgaria?…

Yo no sé vosotros, pero con toda seguridad yo suspendería un examen de este tipo. Y es que la verdad sea dicha, si esas tres preguntas nos las formulan a propósito de Francia, Italia o Grecia, por poner tres ejemplos muy claros, seguro que tendríamos respuestas de sobra. Pero, ¿y de un país como Bulgaria?. Pues para eso estamos nosotros aquí, para que al menos conozcáis un poco esos lugares que quizás os resultan desconocidos, o al menos de los que sabéis bien poco. Hoy visitamos Bulgaria, y en concreto la turística ciudad de Varna.

La ciudad de Varna se encuentra a orillas del Mar Negro, 469 kilómetros al noroeste de la capital Sofía. Tiene una población de 350.000 habitantes, y es, tras la capital y Plovdiv, la tercera ciudad más grande del país. Pero, sin duda, la ciudad más turística, por sus playas y su ambiente. Para los búlgaros es la joya del Mar Negro. Aún así, Varna no sólo es un encanto para el amante de las playas, sino que es una ciudad antigua, medieval, renacentista y moderna a la vez.

Durante los meses de verano es la mejor época para visitar Varna, tomar el sol a unas temperaturas muy agradables, y disfrutar de los múltiples balnearios que nos ofrece la ciudad. O bien visitar el Jardín Marítimo, en la misma playa de Varna, el mayor parque de la ciudad. Su construcción data de 1878. Dentro del parque podemos encontrar el Museo Naval, el Museo de Historia Natural, el Acuario con una maravillosa exposición de los peces tropicales del Mar Negro, el Observatorio Astronómico y el Planetario, el Delfinario. Un auténtico lugar de diversión que no os podéis dejar atrás.

Pero Varna no sólo es playa, no sólo es ambiente veraniego. Su centro histórico destaca por su gran valor arquitectónico y monumental. La Iglesia de la Asunción, la Catedral de la ciudad, la segunda iglesia más grande del país tras la de San Alexander Nevsky en Sofía, fue erigida en 1884 por el arquitecto Guencho Kunev en honor a la indepencia búlgara del Imperio Otomano. Resulta deslumbrante su estilo bizantino, su espacio interior, profusamente decorado, y sobre todos sus vidrieras, por las que la iglesia fue declarada Monumento Nacional en 1950.

En nuestra visita histórica a Varna destaca el Evksinograd, un pequeño palacio construido como residencia de verano de Alexander de Battenberg, utilizado más tarde por el Zar Boris III. La construcción, iniciada en 1866, corrió a cargo del arquitecto vienés Rumpelmayer. Es curioso observar el contraste de estilos que este palacio demuestra en la ciudad, pues al estilo bizantino predominante en Varna, el Evksinograd recuerda a los palacios franceses del siglo XVIII. También es precioso el parque que rodea el palacio, unos jardines de maravillosas plantas exóticas.

Catedral de Varna de noche

En 1972 se descubrió al norte de la ciudad la necrópolis de Varna, correspondiente a 5000 años antes de Cristo. En ella podemos observar enterramientos, objetos dorados, cerámica, decoraciones de cobre. Los yacimientos encontrados se suelen considerar los más antiguos de la Europa del Este.

Es muy bonita también la Iglesia ortodoxa de la Virgen María, construida en 1602. Es una iglesia de madera oscura ricamente adornada con símbolos ortodoxos e iconos. También visitamos la Iglesia de San Nicolás, de 1865, la iglesia a la que acuden los marineros de Varna para pedir protección a su patrón, San Nicolás, una de las iglesias más bellas en su conjunto interior que podamos visitar en todo el país.

Pero Varna también es conocida por su lago, el más profundo de la costa del Mar Negro, formado en la desembocadura del río Provadiya. Una larga columna de arena lo separa del mar, convirtiéndolo en uno de los lugares más frecuentados por los turistas dada la belleza del paisaje en esta zona de la ciudad. Otro de los símbolos de Varna es la Torre del Reloj, del siglo XVII, torre que sobresale de los edificios de la ciudad, situada tras el Teatro de Varna, y en un espeso bosque. De 24 metros de altura, en la antiguedad solía ser usado por los bomberos de la ciudad como torre de vigilancia.

Y para terminar una visita al mercadillo tradicional de la plaza de la Catedral donde las babouchkas venden encajes hechos a mano, o bien situarnos en el paseo Knyaz Boris, el gran centro comercial de Varna.

Como véis, turismo de playa, turismo urbano, monumentos, iglesias, un precioso lago… A partir de ahora ya podéis decir algo más de un país como Bulgaria.

Cómo llegar

La ciudad de Varna es una de las pocas ciudades búlgaras que cuenta con aeropuerto. De todas maneras, encontrar un vuelo directo desde España a Varna es bastante complicado, por lo que lo mejor será hacer escala en Sofía y desde allí o bien tomar un vuelo a Varna, en 40 minutos se llega en avión desde Sofía a nuestra ciudad, o bien tomar un tren que en apenas 4 horas nos llevará a la Estación Central de Varna.

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Categorias: Bulgaria, Viajar por Europa



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