San Gimignano, la ciudad de las bellas torres

San Gimignano, en la provincia de Siena, centro de Italia, se encuentra una de las ciudades más curiosas de la Toscana: San Gimignano, la ciudad de las bellas torres.

San Gimignano

A sólo 40 kilómetros de Florencia, rodeada de olivos, viñedos y cipreses, San Gimignano se halla sobre un paisaje de colinas. Con una población de sólo siete mil habitantes, mantiene un inconfundible aire medieval, merced a la piedra de sus construcciones y sus torres de piedra gris blanquecina. En el período prerromano, estuvo habitada por el pueblo etrusco, pero el relativo desarrollo de la población tuvo lugar a partir del siglo X. El nombre San Gimignano se debe a un obispo de Módena, por un favor recibido del santo que, según la leyenda, fue el haber defendido a la urbe de asaltos bárbaros. Su ubicación en la vía francígena, que unía Italia central con el territorio galo, potenció un desarrollo que tuvo también obstáculos en luchas de güelfos y gibelinos, contra territorios vecinos y pestes, como la que le afectó gravemente en 1348. Su cercanía a Florencia, ciudad con la que se alió frente a Siena, le procuró abundantes visitas y trabajos de artistas, como Dante Alighieri.

San Gimignano conserva también su muralla medieval con cinco entradas. En la parte más elevada de la colina está el castillo Rocca di Montestaffoli, de mediados del siglo XIV, cuyo máximo interés radica en la excelente panorámica que ofrece al visitante. Pero lo característico de San Gimignano es sin duda sus torres medievales, las cuales fueron construidas en la misma época que la muralla que la rodea, y que le valió el nombre a la ciudad: San Gimignano dalle belle torri. Llegó a tener hasta setenta torres, de las que hoy quedan únicamente catorce. Las familias adineradas competían entre sí por la erección de torres más altas, que simbolizaban el poder y la riqueza, y a la vez servían como hostales, fortalezas y símbolos de prestigio. Se dice que los ventanales y agujeros de las torres servían para unir por el aire, mediante pasarelas, una torres con otra. La medida se encaminaba a relacionarse con las familias aliadas y protegerse ante las disputas urbanas.

San Gimignano plaza

Las plazas y palacios también son un espectáculo histórico. La Plaza de la Cisterna está rodeada de palacios y torres medievales, y la Plaza del Duomo está flanqueada por las torres de los Ardinghelli, poderosa familia güelfa de la ciudad. El Palazzo del Popolo, construido en el XIII, cuenta en su interior con un pequeño patio porticado, y en la sala del Consejo pronunció Dante un discurso en 1300. El edificio alberga un Museo Cívico, donde se presenta el arte de las escuelas florentina y sienesa, de los siglos XIII, XIV y XV.

A un lado de la Colegiata de Santa Maria Assunta, se abre un pasadizo abovedado que lleva a la Piazza del Pecori. Esta pequeñísima plaza está rodeada de un pórtico conocido como la Loggia del Baptisterio, restos de un claustro del siglo XIV en el cual Domenico Ghirlandaio pintó un fresco a la Anunciación en 1482. En la izquierda de la Loggia, se encuentra un pequeño palacio que alberga dos museos, el primero de ellos dedicado al Arte Sacro y el segundo a los restos etruscos descubiertos en la zona.
San Gimignano es famoso por alojar además el Museo de la Tortura y Criminología Medieval, con una exhibición de instrumentos y aparatos de tortura de varios tiempos y lugares, con una explicación multilingüe de su uso y propósito. El valor de la entrada oscila entre los 4 y los 10 euros, dependiendo de la edad y grupos de visitantes, y sin duda es imperdible.

Museo de la Tortura
Puerta San Giovanni, 123
Abierto todo el año de 10 a 19 hs.
Tel + 39 0577 940526

Museo del Arte Sacro y Museo Etrusco
Loggia del Baptisterio
Piazza Pecori
De Abril a Septiembre de 9:30 a 19:30
De Octubre a Marzo de 9:30 a 12:30 y de 14:30 a 17:30
Lunes de invierno cerrados.

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