El Canal Rideau, en Canadá

Canal Rideau

El canal de Rideau se extiende a lo largo del territorio de Ontario, en Canadá, atravesando varias de sus ciudades: Ottawa, Smiths Falls, Merrickville, Westport, Battersea y Kingston.

Con un total de 202 kilómetros de longitud, es un sitio digno de visitar durante la visita a cualquiera de estas ciudades, en particular en Otawa, en donde constituye un centro turístico de gran importancia, con atracciones durante todo el año.

El canal fue construido en el siglo XIX, y constituye el mejor ejemplo de una vía de agua creada con el sistema “slackwater” en toda América del Norte, tanto por sus grandes proporciones como por el excelente estado en que se mantiene. Por este motivo, el Canal Rideau fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2007.

En las proximidades del canal, se encuentran numerosos senderos arbolados y parques que, junto a su gran popularidad en todo el mundo, lo convierten en un sitio muy visitado. Se trata de un verdadero refugio para la naturaleza en el corazón de la ciudad, y tanto viajeros como habitantes locales lo aprovechan para descansar y disfrutar al máximo de sus hermosos paisajes.

Durante todo el año es posible divertirse y distenderse en las cercanías del canal. En verano, el sol ilumina y da calor, resaltando los vivos colores de la vegetación y del agua que transcurre por el canal. En el período de mayo a septiembre, estas aguas son aptas para la navegación, ya que las temperaturas en Ottawa son de unos 17ºC en promedio.

Y en invierno el canal Rideau gana aún más interés para grandes y chicos ya que sus aguas se congelan y es posible practicar hockey sobre hielo y patinaje. Es entre los meses de diciembre hasta el inicio de marzo que se permiten estas actividades, cuando el canal se congela hasta siete metros de profundidad. Posteriormente, comienza el período de descongelamiento, cuando resulta peligroso aventurarse en sus aguas.

Foto vía: Local Tourist Ottawa

Print Friendly, PDF & Email



Etiquetas:

Categorias: Canadá, Patrimonio de la Humanidad



Deja tu comentario