Génova, entre la tierra y el mar

Plaza de Ferrari. Genova

Génova no es una ciudad especialmente bonita, pero a pesar de eso tiene muchos atractivos y sus típicas calles, extremadamente estrechas, son un lugar ideal para perderse. En esta ciudad, capital de la región de la Liguria, nació Cristobal Colón en 1451 y también el padre de la independencia de Italia, Giuseppe Mazzini. Precisamente en la Piazza de Ferrari está la casa donde se supone que nació Colón y digo se supone, porque hay muchas teorías sobre el lugar de nacimiento del descubridor.

Algunos de los lugares más interesantes en Génova son el Palacio Ducal y la Catedral de San Lorenzo sin olvidarnos de la Vía Garibaldi, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2006 y repleta de palacios entre los que destaca el Palazzo Rosso, el Palazzo Bianco, el Palazzo Grimaldi y el Palazzo Reale, lugares llenos de arte por fuera y por dentro ya que en alguno de ellos hay cuadros de Rubens y Tintoretto entre otros.

La vida en Génova estuvo y está unida a su puerto y a las actividades marineras, así que en este lugar también encontrarás algunos lugares que visitar y por donde pasear uno de ellos es el Acuario, el segundo más grande de Europa después del de Valencia. La visita te llevará un par de horas, pero merece la pena si vas con niños o te gusta el mundo marino. En la misma zona del puerto podrás comprar algunas falsificaciones muy bien hechas ya que se ponen mercadillos donde venden de casi todo.

La Magnífica es el ápodo por el que se conoce a Génova, ciudad que tiene el primer puerto de Italia y de su símbolo, la Lanterna, el faro en activo más antiguo se cuenta la leyenda que si se apagara de repente llegarían cinco años y cinco meses de desgracia a la ciudad.

Un lugar interesante para visitar es el Cementerio de Staglieno donde las familias acomodadas competían por tener las tumba más grande y donde destaca la escultura de Caterina Campodonico, una castañera que regalaba castañas a Verdi cuando era estudiante y que años más tarde se sentaba en primera fila invitada por el mismo compositor cuando estrenaba sus óperas. Caterina iba pagando poco a poco al escultor que le hacía su monumento, pero murió antes de que lo terminara. Al final, gracias a las donaciones de muchos el escultor lo terminó.

Foto Vía: happytellus

Print Friendly, PDF & Email



Categorias: Italia, Viajar por Europa



Deja tu comentario