Buzios, playas brasileñas para recien casados

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Buzios, en Brasil, es un paraíso para el turista que busca buenas playas y una aldea pequeña donde salir a divertirse por las noches. Este pueblo tan pintoresco nació como pueblo de pescadores en el siglo XV y está a menos de 200 kilómetros de Río de Janeiro, por lo tanto es uno de los sitios favortios de los cariocas a la hora de pasar el verano o escaparse en pleno invierno a disfrutar de su microclima caluroso.

Allí, la temperatura anual media es de 25º y trepa a los 30º en pleno verano, descendiendo a los 19º en invierno, pero siempre se puede disfrutar de un día de playa ya que sus aguas son ideales gracias a ciertas corrientes y a los vientos que soplan en la bahía. Sus aguas son transparentes y calmas y debajo de ellas hay una rica fauna marina con mejillones, ostras, caracoles, anchoas, delfines, dorados, atunes y abadejos. Pero si queréis disfrutar del verano brasilero, lo mejor es hacerse una escapada durante el verano.

En diciembre y en marzo el sitio no explota de gente. Solo hay parejas de luna de miel y algunos cruceros turísticos que vienen de Río o desde Argentina, pero en enero el panorama cambia, Buzios se inunda de gente y las playas explotan de turistas. Es un dato a tener en cuenta ya que las playas, 23 playitas de arenas blancas, no son grandes y uno puede sentirse… un poco apretado. En fin, que la playa más bonita de todas es la más famosa también, la Jao Fernandes, pegada a la más pequeña Jao Fernandino. Sus aguas están libres de algas y tiene un sector especial de buceo.

Lo mejor en Buzios es alquilar un simpático boogie y moverse con él por todo el pueblo. Las calles adoquinadas suben y bajan por los morros y a pie los paseos son casi imposibles. Además, si la intención es pasar un día en cada playa lo mejor es contar con coche. Así, podreis ir a Playa Brava (más amplia y ventosa) ideal para practicar surf, Ferradura, Dos Amores, Geriba (bien larga), Ossos, Ponta Da Lagoinha, Tartaruga, Tucuns o Virgens.

Buzios

En un solo día se puede dar la vuelta por toda la península y elegir la playa que más guste. Dos Amores es apartada y se llega caminando por sobre unas rocas imponentes, pero conviene llevar sombrilla porque no hay un solo árbol para resguardarse. Eso sí, la naturaleza parece virgen en todas y siempre hay un vendedor cerca que os va a facilitar un rico sandwich, bebida, pescado, queso o una cerveza ligera.

Hoy hablamos de las playas, pero Buzios tiene un centro comercial muy bonito, una importante plaza de hoteles y la posibilidad de hacer grandes excursiones. Todo esto lo veremos en otra ocasión.

Vía: Brasil Total

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Categorias: Brasil, Playas, Viajar por América



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