Las Cataratas Victoria, el salto de los angeles

Cataratas Victoria

Aguzad bien los oídos, porque, a medida que nos vayamos acercando a las Cataratas Victoria, sólo podremos comunicarnos con la mirada embelesada. Las cataratas son tan monumentales e impresionantes como no os podíais ni imaginar. Algunos dicen que las oyen rugir durante días después de haberlas visitado. ¿Las vais oyendo ya?…

Las brumas que desprenden las cataratas son visibles desde una distancia de 64 kilómetros. El doctor David Livingstone, que en el año 1855 se convirtió en el primer europeo en posar sus ojos en ellas, las bautizó así en honor a su reina, quien, desgraciadamente, nunca las llegó a ver. Rápidamente fueron reconocidas como una de las maravillas naturales del mundo. Un destino fantástico para cualquier viajero aventurero.

Las cascadas miden kilómetro y medio de ancho y abarcan la anchura del río Zambeze. Al caer desde una altura de 120 metros hasta el barranco crean una delicada ducha interminable, adornada de arco iris. Si os asomáis a los miradores, acabaréis completamente empapados. La maravilla del paisaje hace que con el crepúsculo y el alba, el cielo, el agua y la bruma adquieren tonalidades rosa y naranja, especialmente en la temporada húmeda de marzo a mayo, el momento en el que las cataratas están en su máximo esplendor y la bruma asciende a 300 metros hacia el cielo.

Es fácil imaginar el asombro del doctor Livingstone cuando escribió: «Ante vistas tan bellas como ésta los ángeles en su vuelo deben de haberlas mirado». Así que el hoy llamado vuelo de los ángeles de quince minutos sobre las cascadas es uno de los más pintorescos vuelos en avión del mundo.

Al pie de las cascadas los rápidos de aguas blancas proporcionan una de las mejores zonas de rafting del mundo. Aquí es donde el Zambeze cae a través de los estrechos barrancos de basalto que separan Zambia de Zimbawe, un impresionante pasillo de aguas intercaladas con tramos de calma. Los clásicos tramos del Zambeze, con nombres como el Jinete Fantasma o las Cascadas Moemba, son tremendamente rápidos. Sin embargo están considerados además entre los más seguros, en gran medida gracias a la profundidad de sus aguas y la ausencia de rocas en medio de la corriente.

Aquí os dejamos con un vídeo sobre las Cataratas Victoria que os maravillará aún más.

Impresionante, ¿verdad?… ¿Para qué hacen falta las palabras en un lugar como éste si, aparte de que no serán escuchadas por el rugido del agua, quien habla en una eterna retórica es la propia catarata?…

Cómo llegar

La mejor forma de llegar hasta las Cataratas Victoria es tomando un vuelo hasta Johanesburgo. Desde España, Madrid tiene vuelos directos. Y desde allí, un vuelo directo hasta el Aeropuerto de Victoria Falls. Desde el aeropuerto, podéis alquilar un coche hasta las cataratas, y tomar un autobús.

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Categorias: Viajar por Africa, Zimbabwe



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