Tartu: el corazón universitario de Estonia

Plaza en Tartu

Todas las ciudades que albergan una importante universidad rebosan una palpable jovialidad. Tartu es un lugar lleno de vida en el que la alegría de los estudiantes está por encima de su monumentalidad. De hecho, un paseo para acercarse a los puntos más relevantes de apenas lleva un par de horas. Aún así, no hay que dejarse engañar por esta aparente falsa modestia, pues esta ciudad de Estonia no está exenta de riqueza y contiene excelentes rincones plagados de magia.

La plaza principal de la ciudad tiene forma de trapecio y está rodeada de edificios clásicos. El ayuntamiento se erigió en el mismo lugar donde quedó reducido a cenizas un edificio levantado para tal menester, siendo la tercera vez que se reconstruye. La fuente que hay delante del consistorio está coronada por la escultura de una pareja fundida en un apasionado beso. Otra de las esculturas famosas es la que representa la charla que nunca tuvo lugar entre los dos Wilde la literatura: el irlandés mundialmente conocido, Oscar, y el estonio no tan famoso, Eduard.

En Tartu existen dos puentes muy diferentes entre sí: el del Diablo y el del Ángel. Muy próximos el uno del otro, su estética difiere por completo. Mientras el primero se construyó para conmemorar el 300 aniversario de la dinastía Romanov y en honor de Alexander I, el segundo tuvo que ver con el primer rector de la Universidad. En realidad esta construcción se llamaba puente inglés, pero los términos inglise (inglés) e ingli (ángel) suenan muy parecido en estonio.

No hay que pasar de largo por las ruinas de la Catedral de Tartu, que comenzó a levantarse en el siglo XIII. Durante la Reforma y la guerra livona (1558 1582) fue destruida. Un fuego en 1624 terminó de dar al traste con ella. A pesar de los intentos por restaurarla, a día de hoy continúa siendo un amasijo de ruinas, pero de extraordinario magnetismo. Muy cerca de ella, hay una piedra para sacrificios, lo que envuelve el lugar de un embrujo fascinante.

Antes de abandonar esta hermosa localización, no debes olvidar despedirte de algunos de sus personajes ilustres, recordados a través de sus estatuas: Karl Ernst von Baer, fundador de la embriología; Friedrich Robert Faehlmann, erudito del folclore local o Michael Andreas Barclay de Tolly, figura relevante durante la invasión napoleónica.

Centro de información turística de Tartu

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Categorias: Estonia, Viajar por Europa



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