Castello Sforzesco en Milán: arte más allá del Duomo

Milán posee una portentosa Catedral ante la que todos se deshacen en halagos. El Duomo de Milán embelesa hasta la saciedad gracias a sus afilados pináculos y sus incontables esculturas, pero esta ciudad italiana cuenta con otros tesoros que debemos descubrir. A la sombra de la fama de esta imprescindible construcción sacra, duerme un edificio sencillo y humilde que guarda con recelo un catálogo artístico que abarca doce siglos.

Lo primero que llama la atención del Castello Sforzesco es la majestuosa simetría de la torre Filarete, un vigilante de piedra que sirve de puerta de bienvenida al exquisito renacimiento milanés. Buceando en los orígenes de este palacio, descubrimos que la familia Visconti fue la artífice de su levantamiento entre los años 1358 y 1368. La desgracia de este honorable linaje redujo el castillo a sus cimientos, volviendo a resurgir con la llegada al poder de los Sforza, que lo fijaron como residencia habitual. La invasión napoleónica empleó sus estancias como cuarteles para los soldados y no fue hasta finales del siglo XIX cuando quedó definida su funcionalidad actual: ser un espléndido museo.

Tras atravesar la Piazza d´Armi tendremos que elegir el punto de partida del recorrido museístico. Existen dos patios diferenciados: la Corte Ducale y la Rocchetta. En la primera área encontramos el museo d´Arte Antica, donde podremos admirar la Pietá Rondanini, una escultura inacabada de Miguel Ángel en la que estuvo trabajando hasta el día de su muerte. En el piso de arriba, nos espera una estupenda colección de muebles, así como diversas pinturas de genios italianos como Mantenga, Bellini y da Messina. En los sótanos se reúnen tesoros prehistóricos y egipcios. Por su parte, la Rocchetta deslumbra con sus pórticos, que aún conservan trazos de los frescos con los que antaño fueron decorados. En esta zona hallamos las artes aplicadas, instrumentos musicales antiguos y los llamativos tapices Trivulzio.

Datos útiles:

¿Dónde está?
Castello Sforzesco
Piazza Castello
20121 Milán
T. 02 88463700
http://www.milanocastello.it

¿Cómo llegar?
Lo mejor es ir andando desde el Doumo, pero se puede llegar en los autobuses 43, 50, 57, 58, 61, 70 y 94, así como en los tranvías 1, 3, 4, 12, 14, 20 y 27. La parada de metro es Cadorna.

¿Cuánto cuesta?
La entrada normal cuesta 3 € y la reducida 1,5 €. Se puede entrar gratis los viernes desde las 14:00 hasta las 17:30.

¿Cuándo abre?
El Castillo abre todos los días, de 7:00 a 18:00 en invierno y de 7:00 a 19:00 en verano, mientras que los museos cierran los lunes y abren el resto de la semana de 9:00 a 17:30.

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Categorias: Italia, Viajar por Europa



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