El Lago Bled, erase una vez

Bled es un lugar tranquilo así que si buscáis marcha nocturna olvidaros, pero cuando lo veáis os contagiaréis de su paz. Se encuentra a unos 50 kilómetros de la capital de Eslovenia, Liubliana y tanto si vais en coche como si lo hacéis en algún autobús de línea, disfrutaréis del paisaje verde intenso de este joven país.

Bled tiene un lago glaciar rodeado de montañas, árboles, preciosas casas, iglesias… Estar en el Lago Bled, es estar inmerso en un cuento de hadas. Rodeado por los Alpes Julianos tiene como protagonista el Castillo mediaval de Blejski, construido en un acantilado y desde el que se divisa todo el lago y la pequeña isla ubicada en el centro del mismo.

A esa isla se llega en barca: o la alquilas y vas a remando o vas a en una de las barcas de madera llamadas “pletna” que llevan a los turistas cada poco tiempo. El trayecto cuesta unos 10 euros ida y vuelta. Si decides alquilarla por tu cuenta no te preocupes porque las aguas son tranquilas y no te llevarás ningún susto a no ser que te de por pegar saltos. Si decides lo segundo llegarás bastante antes y sin perder el encanto.

En la isla situada justo en medio del lago, está la Iglesia de Santa María de la Asunción. Una vez allí, hay que subir una escalinata de 99 peldaños que nos lleva hasta este conjunto barroco donde además de la Iglesia, destaca la casa del Preboste y la casa del Capellán.

Bled es un lugar envuelto de romanticismo y por lo tanto un sitio perfecto para ir en pareja. La gente de allí explica que el novio capaz de llevar en brazos a su novia desde las escaleras del muelle hasta lo alto de la iglesia tendrá un matrimonio feliz.

Castillo de Predjama junto a las cuevas de Postojna

castillo-blejski

Castillo Blejski en Bled

Si quieres bordear el lago andando podrás hacerlo perfectamente y tardarás aproximadamente un par de horas. Si lo haces coge fuerzas y sube hasta el Castillo de Blejski. Por este camino descubrirás las calles empinadas del barrio antiguo de Bled y algunos bares donde podrás degustar una cerveza eslovena.

En el Castillo se puede visitar un museo que está abierto desde las 8h de la mañana hasta las 20h, si vas en invierno cierran a las 17h y la entrada cuesta 7 euros.

Si en lugar de hacer una excursión de unas horas, decides quedarte unos días, podrás disfrutar de numerosas actividades al aire libre: montar a caballo, trekking, deportes acuáticos, senderismo e incluso acercarte a los Alpes Julianos que están allí mismo.

Además Bled es un destino famoso por sus aguas termales, así que si te gustan los balnearios aquí podrás elegir alguno para relajarte aun más. Si lo tuyo son los dulces, enhorabuena porque estás en un lugar famoso por su repostería y sobretodo famoso por una tarta de crema y nata que… bueno está riquísima. Esta tarta se llama “Kremna rezina”.

Supongo que viendo las fotos os hacéis una idea de este lugar que en mi opinión es un sueño para todos los sentidos.

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Categorias: Eslovenia, Senderismo, Viajar por Europa



Comentarios (2)

  1. Miguel dice:

    ¿Y qué pinta el castillo de Predjama en Bled?

  2. Carmen Márquez dice:

    Cierto Miguel, habíamos bailado los nomobres de las fotos del castillo de Predjama y el de Blejski, que es el de Bled.

    Saludos.

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