Viena, el paseo de los enamorados

Viena

Si hay un lugar que siempre me ha encantado, por su elegancia, su historia, sus tradiciones, y su encanto especial, ese lugar es Viena. La ciudad, a orillas del Danubio, es un auténtico placer para los sentidos, no solo por sus edificios y el encanto de sus calles, sino también por su emplazamiento, abrazada por los Alpes.

El ser una de las capitales más antiguas de Europa le ha servido a Viena para ofrecer uno de los conjuntos arquitectónicos más espectaculares que podamos ver. Ha sido pieza clave para la mayoría de las dinastías que han reinado en Europa, lugar emblemático de príncipes y emperadores, famosa por su música, su vals. Ha visto pasar sobre sí misma a grandes figuras de la historia: los Habsburgo, Napoleón, Hitler… todos con una idea fija en la cabeza: conquistar Viena.

Como digo, siempre me ha encantado Viena. Su música, sus tranvías de colores, sus restaurantes animados con música clásica, los parques y bosques que rodean la ciudad, los Heuriger o bares donde sólo sirven vino, sus estilos arquitectónicos, sus grandes edificios. Una ciudad elegantísima, variopinta, mezclando el gótico con el barroco, el Art Nouveau con el románico, la amplia gama de museos, destacando el recientemente creado Museo de la Música. Y su gente amable, cálida, relajada.

Viena es un lugar encantador para los enamorados, por ejemplo. Un lugar evocador con su impecable Palacio Imperial, rememorar los amores de la Emperatriz Sisí, visitar sus aposentos, su Museo, los jardines, recorrer la historia de tantas dinastías. Compartir un maravilloso paseo en la noria más antigua de Europa, en los bellísimos jardines del Prater, contemplando el abrazo cálido que el Danubio ofrece a esta ciudad.

Visitar el Tanzschule Willy Elmeyer donde, en un sólo día, podéis aprender a bailar los mejores vals que se puedan escuchar, y demostrarlo en cualquier restaurante o pub de la ciudad, donde siempre tienen un hueco para este baile. Los paseos románticos los haremos por la Volkspark Stadpark, a orillas del Danubio, sentándonos en los bancos de sus puentes a contemplar como atardece sobre Viena.

Viena de noche

Y cuando llega la noche, un paseo en barca por el mismo Danubio, desde la Swedenplatz hasta la imponente imagen de la Catedral de San Esteban. Un edificio que destaca en todo su conjunto, sobre todo su Torre gótica Steffl, de 137 metros de altura. Subir a ella y tomar las mejores fotografías de la ciudad. Y desde allí podemos convertirnos en directores de orquesta por un día en el Museo Interactivo de Música, o visitar la casa donde vivió Beethoven en la Ringstrasse, frente a la Universidad, o en la Karlplatz llegar hasta la casa donde murió el compositor Schubert. También podemos asistir a un espectáculo de los famosos Lippzaner, los caballos austriacos que realizan espectaculares desfiles de arte ecuestre en la Escuela Nacional.

Viena es pues un lugar encantador, uno de los mejores lugares para viajar enamorados, o quizás, la mejor inspiración para enamorar.

Cómo llegar

Podemos llegar a Viena a través de su Aeropuerto Internacional, situado a 16 kilómetros al sureste de la ciudad. Con la compañía SkyEurope se puede volar a Viena directamente desde Madrid o Barcelona.

Para un viaje de enamorados, aunque quizás un poco largo, pero eso sí, maravilloso, os propongo el viaje en tren desde París. Concretamente el que parte desde la estación parisina de La Gare de L’Est. Este tren parte diariamente a las 17.49 horas de París y llega a Viena a las 08.42 de la mañana del día siguiente.

Incluso, otro viaje romántico sería llegar a Viena en barco, por el Danubio, desde Bratislava o Budapest.

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Categorias: Austria, Viajar por Europa



Comentarios (6)

  1. roseta dice:

    hola.En el año 2001 estuvimos en Salzburg,Insbruck y Viena.Es genial,sobretodo lo que más nos enamoró fue Salzburg.Este verano,vamos a ir a Viena para coger un crucero fluvial por el Danubio hasta Budapest, y también iremos a Salzburg,ya que es una ciudad preciosa.Si vais a Viena nos os perdáis una velada,por la noche en GRINZING.Es una barrio periférico donde hay multitud de restaurantes com jardines y que tocan música,incluso puedes cantar.Es una pasada y divertidisimo.Saludos.

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