Berchtesgaden: el nido de las aguilas

Berchtesgaden

Los amantes del cine recordarán una película protagonizada por Richard Burton y Clint Eastwood, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, y localizada en una mansión propiedad de Hitler, donde se encontraban los mandos alemanes, con unas vistas impresionantes. Aquella película se rodó en parte en esta ciudad: Berchtesgaden, más conocida turísticamente por ser el lugar que oculta en sus montañas una de las mansiones más fabulosas y famosas del mundo, por su importancia histórica: el nido de las aguilas, donde Adolf Hitler pasó una buena parte de su vida y donde se tomaron muchas de las decisiones que afectaron el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

Me encontraba en Salzburgo cuando tuve la feliz idea de visitar Berchtesgaden. Si he de ser sincero, apenas la conocía, pero las fotos que vi en muchos de los folletos de excursiones que se hacían desde Salzburgo eran impresionantes.

A apenas 30 kilómetros de la ciudad austríaca, Berchtesgaden se encuentra situada en los Alpes de Baviera, ya en territorio de Alemania. Sólo la idea de adentrarme en los agrestes Alpes alemanes ya me sedujo, así que decidí coger el tren. Estoy seguro de que este viaje es para hacerlo en este medio de transporte. Las vistas desde la ventanilla del tren son espectaculares; de las que te dejan con la boca abierta, porque a medida que te vas adentrando más profundamente en los Alpes, te encuentras rodeado de altas montañas, que casi se te echan encima; de rios que se te cruzan con su sonido de aguas rápidas, de cascadas, de vegetación espesa y siempre verde… La llegada a la estación no fue menos espectacular, pues este pueblo alpino se encuentra en tres niveles. En el nivel central está la estación. Abajo, la zona de los lagos, y subiendo una empinada cuesta el pueblo en sí.

La estación se encuentra situada en un lugar idílico. Rodeada de montañas, y a su lado un espectacular río que curiosamente tiene dos colores. Pero lo más sorpredente es que estos dos colores no se mezclan, de modo, que por la derecha es completamente azul y por la izquierda verde. Andando unos metros en dirección a la montaña averigüamos el motivo. Justo al lado de la estación es donde confluyen dos caudalosos ríos, uno de color azul y el otro verdoso, que bajan de las montañas, y es tal su presión, que al unirse en uno sólo, sus aguas no se mezclan, produciendo ese curioso efecto.

Volviéndonos hacia las montañas que la rodean, de la cual, la más famosa es el Monte Watzmann, el tercero más alto de Alemania, vimos el pueblo. Una empinada cuesta, asfixiante, nos adentró en el mismo, para encontrarnos en el típico poblado alpino con casas de piedras con los clásicos tejados negros, engalanadas algunas con banderas, y tan acogedoras. Tranquilas calles en las que el único sonido es el de los turistas que la visitan, con las cervecerías alemanas, sus restaurantes con los porches en la entrada… es la estampa típica de lo que un pueblo de los Alpes siempre hemos imaginado.

El Nido de las Aguilas

El Nido de las Aguilas

Sin embargo, Berchtesgaden está muy marcada por su historia. Y lo podemos ver en su plaza principal, donde hay un monumento que recuerda su pasado nacionalsocialista durante la Segunda Guerra Mundial. Y es que desde 1920 fue el lugar de veraneo de todos los altos mandos alemanes. Ya durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en el lugar donde se reunían para elaborar muchas de las estrategias que luego llevaron a la práctica en la Gran Guerra.

Sin embargo, de aquella fatídica época, sólo se conserva el Nido del Aguila, la residencia oficial de verano de Adolf Hitler que le fue regalada con motivo de su 50 cumpleaños en 1939, y que se encuentra en un lugar privilegiada en lo más alto de las montañas. Los demás recuerdos, la casa de Goering, la de Martin Bormann, la de Rudolph Hess, todos ellos personajes destacados del mando nazi, fueron demolidas.

Y es precisamente el Nido del Aguila el principal reclamo turístico del pueblo. Tanto que los autobuses que suben las escarpadas cuestas de las montañas se acumulan en caravana. Así que si tenéis la oportunidad de subir, hacedlo en el primer turno de la mañana, recién amanecido, porque las vistas realmente merecen la pena.

Finalmente la parte baja del pueblo, la más cercana a los lagos. Un auténtico paraíso; un remanso de paz, agua y vegetación. Para acabar el día, tomaros uno de los barquitos que lo surcan y dad una vuelta por el lago hasta el poblado más cercano; disfrutad del paisaje, respirad el aire de las montañas, oled el frescor de la vegetación… y si aún así, os sobra tiempo, intentad llegar hasta el Konigsee, el lago más alejado, de origen glacial y materialmente encerrado por las cúspides alpinas.

Lago en Berchtesgaden

De Berchtesgaden sólo os quedará una última visita: sus minas de sal, de la que durante tantos siglos han vivido.

Un paraíso en los Alpes. Ese es el recuerdo que os quedará de Berchtesgaden. Y aún cuando no os guste repetir viajes… estaréis deseando volver.

Podéis seguir recorriendo el país con nuestros artículos sobre Alemania

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Categorias: Alemania, Viajar por Europa



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Comentarios (3)

  1. Antonio dice:

    EL NOMBRE DE LA PELICULA FUE “DONDE LAS AGUILAS SE ATREVEN” EL NIDO DE LAS AGUILAS ES UNA PELICULA ANTERIOR A LA QUE REFIERES

  2. DARIO dice:

    hola
    esteve esnegal soy un buen amigo tuyo yo soy de las estrtellas i ese nido yo lo conosi cuando hace muchos años mi nombre es dario rafael curiel i me gusta mucho las aguilas soy una persona de las estrellas i tengo mi propia estrella esteve queDIOS te bendiga mira esteve tienes mucho filme tu tambien te gusta las las aguilas grcias amigo

  3. Isabel dice:

    Hola Javier,
    Estoy organizando un viajecito con mi familia por la zona y nos gustaría visitar el nido del águila. He leído que sólo es restaurante, puede ser? Como se sube? Si me pudieras dar más detalles me harías un gran favor. Me ha encantado el post!! Un saludo

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