Lieja: Iglesia y Realeza

Palacio de los Príncipes Obispos 4 - 1

Situada en el valle del río Mosa, en la región de Valonia, al sur de Bélgica, Lieja es una ciudad con un pasado muy importante, emparentada con miembros de la realeza europea, y además, capital de lo que en tiempos, entre los años 980 y 1795, fue un principado independiente.

El pasado y el presente de Lieja está muy marcado por el origen que tuvo. La ciudad era en el siglo VIII una pequeña villa situada junto a uno de los brazos del río Mosa cuando el obispo de Torengen, Lamberto, fue asesinado allí. Aquel lugar en que fue martirizado se convirtió en un lugar de peregrinación de monjes y fue tal la importancia que llegó a coger, que el sucesor del mártir Lamberto tuvo que trasladar la diócesis a aquella pequeña aldea que crecía a tal velocidad. De esta época datan muchos de los campanarios que pueblan la silueta de Lieja.

Recorrer el casco antiguo de Lieja es como recorrer su Historia, pues a pesar de que a lo largo de los siglos, la ciudad fue saqueada e incendiada varias veces, se han conservado con el paso de los tiempos varias iglesias, la Catedral de Saint Paul, siete colegiatas y el Palacio de los Príncipes Obispos.

La Catedral de Saint Paul destaca por su claustro gótico, uno de los más bonitos del país. Data del siglo X, pero no fue hasta el siglo XIX cuando pasó a ser catedral de Lieja, ya que la anterior catedral, la de Saint Lambert fue destruida durante la revolución que hubo en la ciudad.

Hay varias iglesias más de aquellos siglos que han permanecido intactas con el paso de los siglos, como la antigua colegiata de Saint Bartholomy, fundada alrededor del año 1010 fuera de los muros de la ciudad. Pero lo más destacable de esta iglesia es su pila bautismal, considerada como una de las siete maravillas de Bélgica, pues es una de las obras maestras del románico.

colegiata de Saint Barthelemy de Lieja

Colegiata de Saint Bartholomy

La Basílica de Saint Martin también data del siglo XI, pero fue destruida por un incendio en el año 1312. Desde entonces ha sufrido varias reformas, siendo las más importantes las realizadas durante los siglos XVI y XVII, que le han dado el aspecto que actualmente tiene.

La iglesia de Saint Jacques data del año 1015 y destaca especialmente por sus bellísimas vidrieras y sobre todo por sus bóvedas interiores.

Por último en el núcleo medieval de Lieja se encuentra también el Palacio de los Príncipes Obispos, actual sede del Gobierno provincial; un palacio imponente que domina la plaza de Saint Lambert. Reconstruido en el siglo XVI, no podéis dejar de visitar el primer patio, rodeado de columnas.

Palacio de los Príncipes Obispos

Palacio de los Príncipes Obispos

Muy cerquita, llegamos a nuestra siguiente visita: la plaza del Mercado, el núcleo central de la ciudad; lugar donde se montaba un mercadillo especializado en productos de la huerta, en los que la región valona es tan famosa. En esta misma plaza se encuentra el Ayuntamiento.

Un detalle curioso es el recorrido que la ciudad tiene marcado para seguir los lugares más importantes de la ciudad relacionados con su hijo más conocido: George Simenon, escritor famoso por sus obras detectivescas y por ser el padre en la ficción del Inspector Maigret, nombre que le fue dado en recuerdo de un policía local que murió durante la 1ª Guerra Mundial. Incluso tiene una plaza, la del Inspector Maigret, detrás del Ayuntamiento, quizás la más fotografiada de la ciudad.

Tienes más información de la ciudad en: página web de Lieja

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Categorias: Bélgica, Viajar por Europa



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