Verona, la ciudad de los enamorados

Verona

Julieta: ¿Qué rumor?… ¡Esposo mío!. Mas, ¿qué veo?. Una copa tiene en las manos

Con veneno ha apresurado su muerte. ¡Cruel!. No me dejó ni una gota que beber.

Pero besaré tus labios que quizá contienen algún resabio del veneno. Él me

matará y me salvará (Besando a Romeo). Tus labios están calientes todavía…

Romeo y Julieta, escena final

Verona siempre será el escenario del amor, la ciudad por excelencia de los enamorados, el idílico paisaje de la tragedia de Romeo y Julieta, los Montesco y los Capuleto. Una ciudad de 260.000 habitantes, al norte de Italia, capital de la provincia del mismo nombre, en la región del Véneto (donde también se encuentra Venecia). Enlazada por el río Adige y rodeada de colinas, valles, y al oeste por el Garda, el lago más grande de Italia, Verona ha sido siempre una ciudad de enorme importancia en la región.

La ciudad se convirtió en colonia romana hacia el 89 a.C. Así lo fue hasta las invasiones bárbaras, fundamentalmente de ostrogodos y lombardos. Verona ha pasado por diferentes manos que la gobernaron con señorío y nobleza: primero los Scaligeri, entre 1260 y 1387; más tarde por los Visconti de Milán, luego tuvo su dominio veneciano, hasta llegar al poder de Maximiliano I en las primeras décadas de 1500. Napoleón también hizo acto de presencia en Verona, tomándola en 1797, y la convirtió en territorio austríaco en el Tratado de Campo Formio. De ahí hasta 1866, cuando pasó a ser gobernada por Italia.

Verona es en sí una ciudad tranquila, casi relajante. A pesar de ser declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, su cercanía con Venecia o Milán, ciudades más turísticas, hace que sea un lugar de menor afluencia de turistas. No por ello debemos pensar que no pueda compararse a sus dos vecinas de región, todo lo contrario. Ahora lo comprobaremos…

Verona presenta un laberinto de callejuelas tortuosas que dan a parar a bellísimas y espléndidas plazas, lugar de cobijo de preciosos edificios de todos los estilos, fuentes de aguas cristalinas, bellas esculturas, palacios que nos rememoran historias inigualables. Una de estas plazas es la Plaza delle Erbe, una de las más visitadas por los turistas. Un bello rincón que alberga la Fuente de la Madonna Verona. Esta plaza fue el lugar donde se encotraba el antiguo foro romano. También podemos observar en ella la Columna del Mercado y la Columna de San Marcos, de 1523. Es una plaza rica en edificios, casas y palacios se asientan en sus rincones, como el Palacio Maffei, de estilo barroco.

Plaza delle Erbe

Siguiendo el curso del río Adige nos podemos encontrar con el Puente Castel Vecchio, un imponente puente de piedra, con torreones, que domina y guarda como un auténtico señor feudal el casco histórico de Verona. Frente al Puente, una maravillosa construcción, la Iglesia de San Zeno, patrón de la ciudad, obra maestra del románico que alberga pinturas del pintor italiano Andrea Mantegna, frescos de pintores discípulos del Giotto y una maravillosa puerta de bronce, donde se hallan talladas escenas de la vida de San Zeno. Precisamente San Zeno da nombre a una de las puertas más bellas de Verona, ubicada en la cara norte de las murallas que rodean la ciudad. En su interior, además, es preciosa la mezcla del rosa y el blanco de los mármoles, así como sus techos de madera.

Llegamos ahora al Castelvecchio, una imponente fortaleza que hoy alberga el Museo Cívico de Castelvecchio. Un conjunto fortificado, construido en 1354. El castillo nos ofrece desde su puerta el original Puente Scaligero, puente que tuvo que ser reconstruido tras los terribles bombardeos que sufrió Verona en la Segunda Guerra Mundial. A muy pocos pasos nos hallamos el Arco dei Gavi, un arco romano del siglo I d.C, obra del arquitecto romano Lucio Vitruvio Cerdone. Es un arco que se encuentra muy bien conservado, así como los restos de la calzada romana que se puede ver a sus pies.

Pero el monumento más conocido de Verona es la Arena, en la Plaza Brá, el tercer coliseo de Italia, destruido en parte por un terremoto en la Edad Media, más tarde reconstruido. Su origen data del 30 d.C. Cuenta con 139 metros de largo, 110 de ancho y capacidad para 25.000 espectadores. En la actualidad, sirve de escenario para múltiples representaciones de ópera.

A pesar de todo, uno de los lugares más visitados por los turistas es la Casa de Julieta, aunque en realidad es una casa falsa, pues fue a partir de 1930 cuando se dedicó este lugar para recordar la heroína de la tragedia shakesperiana. Sólo es una pequeña casa con un pequeño balcón. En su interior hay un patio cubierto con todas las pintadas realizadas por los románticos que visitaron esta casa que han tenido, a bien, dejar escritos sus amores en la misma casa de Julieta. Bajo el balcón, una estatua de Julieta recuerda la tragedia. La Casa de Romeo, también muy visitada, se ha convertido en un encantador restaurante, la Osteria dal Duca, que nos recuerda pasajes de esta obra inmortal.

Casa de Julieta

Lugares emblemáticos y de elegantes paseos románticos son la Plaza dei Signiori, donde está la preciosa Torre dei Lamberti, un campanario octogonal desde donde se puede apreciar una de las más bellas vistas de Verona, casa que fue del poeta Dante Alighieri. Y cómo no, la Catedral veronesa, levantada sobre las ruinas de dos iglesias paleo-cristianas, donde destaca la fachada, de estilo románico, decorada con bellas esculturas. El interior de la Catedral tiene forma de barca, asemejando pasajes del Evangelio en los que se habla de la iglesia como la barca en donde navegan en la vida todos los cristianos. Destacar de su interior una Asuncion de Tiziano.

Y para concluir tenemos que citar la Iglesia de San Anastasia, el Museo Arqueológico, en la cima de la ciudad, donde llenaréis vuestra cámara de fotos con las hermosas vistas de la ciudad, en especial los puentes sobre el río Adige, y la tremenda torre de la Iglesia de San Fermo.

Así pues, Verona es la ciudad del romanticismo, no sólo por las historias que albergó, sino por sus paisajes, la preciosa caricia que el Adige le ofrece, sus puentes, sus hermosas plazas, encantadoras, nostálgicas, el ruido incesante de sus fuentes. Verona es en sí misma la ciudad de los enamorados.

Cómo llegar

Hay dos aeropuertos para llegar a Verona, el Valerio Catullo di Verona, a 12 kilómetros de la ciudad, y el Aeropuerto D’Annunzio di Brescia a 52 kilómetros. Aún así, también podemos llegar en tren desde las principales ciudades italianas. La estación de tren de Verona se llama Verona Porta Nova, en el centro de la ciudad.

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Categorias: Italia, Viajar por Europa



Comentarios (3)

  1. agus y mili dice:

    nos parecen muy lindas todas las fotos pero pongan alguna de la estatua de julieta y d la cas de romeo bueh la pagina esta buenisima los re felicito y pongan mas informacion de romeo chau

  2. Carmen Márquez dice:

    Hola Agus Y Mili:

    Pasaros por http://sobreitalia.com/2008/07/10/romeo-y-julieta-verona-para-enamorados/ y podréis ver lo que pedís. Y si os apasiona de verdad esta ya universal historia de amor, podéis conocerla un poco mejor en http://sobreleyendas.com/2007/10/12/romeo-y-julieta-los-eternos-amantes-de-verona/.

    ¡Saludos!

  3. julieta dice:

    Deseamos hacer un viaje a Italia mi esposo, mi hija de 13 años y yo, pero queremos quedarnos unos 2 meses y poder realizar actividades que nos involucren más con las personas italianas. Conocen alguna página donde nos podamos informar? Gracias

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