Parque Nacional Addo, el hogar de los elefantes sudafricanos

Elefantes sudafricanos

Salir de vacaciones no sólo significa recorrer nuevas ciudades, castillos, viejos pueblos o la tonelada y media de museos que solemos imponernos cuando programamos un viaje así. Viajar a veces también puede significar un encuentro no con la historia sino con la Naturaleza, así que si pensamos en ella… ¿qué mejor lugar que África y en este continente, Sudáfrica?

La República de Sudáfrica está ubicada en la parte septentrional del continente africano y sus fronteras limitan con varios países: Mozambique, Suizilandia, Zimbawe, Botsuana y Namibia y en su vasto territorio encierra varios parques nacionales dónde el viajero curioso puede contactarse con la fauna salvaje. Uno de estos parques es el Parque Nacional Addo, el sitio perfecto para conocer a uno de los animales más majestuosos de la creación: el elefante.

Este animal ha sido objeto de una caza sin igual que ha diezmado su cantidad rápidamente (por el comercio primero y después el contrabando del marfil), pero lo que queda de esta especie ha sido protegida dentro de los límites de este parque establecido en 1931.  Y gracias a esta protección y un original sistema de alimentación basado en naranjas (sí, naranjas), es que la cantidad de ejemplares ha ido creciendo con el paso de los años, al punto de que hoy el turista puede ver familias enteras allí.

Hoy en día hay alrededor de 400 animales que comparten el espacio con cerca de 450 búfalos, antílopes, cebras y algunos leones e hienas que se han adaptado bien al ambiente. Las fronteras del parque, por suerte, se extienden constantemente y hoy el área ocupa unas 145.000 hectáreas pero las autoridades esperan que pueda llegarse a las 200.000.

El Parque Nacional Addo queda a 72 kilómetros al noroeste de Puerto Elizabeth y es fácil llegar por ruta si acaso os gusta la idea de alquilar un coche (aunque yo no lo recomendaría allí). Sus puertas abren a las 7 de la mañana y cierran a las 7 de la noche y los caminos internos están bien conservados. La dieta a base de naranjas ya no se aplica para los elefeantes pero ellos tienen buena memoria y buen olfato, así que os advierten sobre no llevar ningún cítrico al lugar para no morir aplastados por uno de estos animales.

Por último, el parque ofrece lugar para dormir, algunas casitas o cabañas con camas para 6 personas, por ejemplo, de distintas categorías, y se puede llegar a él incluso con una casa rodante. Cuenta con piscina, una tienda de artículos básicos y un restaurante pero nada es excepcional. Pero si de Naturaleza se trata, bueno, no hay como esta tierra.

Vía: South Africa Travel

Autor: Mariela Carril

Últimos artículos publicados

Tranvías en San Francisco

Tranvías en San Francisco, recuerdo turístico

La sola mención del nombre de la ciudad, «San Francisco«, nos trae a nuestra a ...
Puerto de Katakolon Olimpia

Puerto de Katakolon en Grecia: cómo es y excursión a Olimpia desde el crucero

Hay puertos de crucero que son un destino en sí mismos, y luego están los ...
Celestyal Journey

Celestyal Journey: cómo es realmente este barco de crucero

Cuando uno piensa en un crucero por Grecia, normalmente imagina barcos pequeños, islas blancas, puertos ...
Puerto de Corfú

Puerto de Corfú: qué ver y excursiones para cruceristas

Llegar al puerto de Corfú en crucero es una de esas escalas que sorprenden mucho ...

Artículos más leídos

Las 7 nuevas Maravillas del Mundo

Siete eran las Antiguas Maravillas del Mundo: 1.- La Gran Pirámide de Gizeh2.- Los Jardínes ...
Polinesia Francesa

La Polinesia Francesa: islas donde perderse

Polinesia Francesa ¡ A las islas ! me reclama el corazón lienzos de Gauguin acuden ...
Conocer Tunez

Conocer Túnez, un viaje entre el mar y el desierto

Túnez, el más europeo de los países de África. De playas blancas y arenosas, de ...
Islas artificiales

Islas artificiales, de la Historia al lujo actual

Islas artificiales. ¿Lujo desmedido? El dinero, el bienestar, y el avance del turismo a nivel ...

Artículos Relacionados