Torre de Belém, bastión de protección de Lisboa

Torre de Belem en Lisboa

Construida en 1515 es una fortaleza que se hizo con el objetivo de vigilar la entrada al Puerto de Lisboa, la Torre de Belém era el punto de inicio de muchos viajes hacia nuevas tierras en el descubrimiento y para los navegantes ese era el último punto que veían al partir de su hogar. Este es un monumento a la era del descubrimiento de Portugal y en muchas ocasiones es utilizado como el símbolo del país por lo que es común que veas mucha gente tomándose fotografías junto a ella.

Ver la Torre de Belém por primera vez es realmente impresionante, en especial el darse cuenta lo bien preservada que se encuentra. Esta torre hace que panorama allí sea realmente impresionante y se encuentra en las orillas de Lisboa, con su gloria preservada. Cuando vez este monumento te das cuenta que lo más sorprendente son los adornos que tiene en el exterior.

Allí se encuentran cuerdas y lazos tallados en piedra, torres de vigilancia diseñadas en un marcado estilo Moro y balcones abiertos. Debajo de la terraza se encuentra un interior de estilo gótico que en épocas lejanas fue el almacenamiento de armas y fue también utilizado como prisión. Entre las cosas que puedes hacer allí está subir a la parte alta de la torre, que es su mayo encanto, y visitar el cuadrante privado, que ofrece una gran vista de sus alrededores.


Torre de Belem

Desde mediados de los años 1500, la Torre de Belém ha permanecido como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar jamás construido en el mundo. Este lugar realmente se queda en la memoria debido a su armoniosa y distinguida figura y sus colores claros que contrastan con el azul del cielo y de las aguas del Río Tajo. Y si durante el día te parece un hermoso monumento, no te lo pierdas en las horas de la noche, porque en sí mismo es todo un espectáculo.

A pesar de que la oferta de vuelos es abundante y de que miles de personas van anualmente a Lisboa a visitar tanto la ciudad como este monumento para mirar su gran belleza, ellas no alcanzan a ver la torre con la admiración y el afecto con las que lo veían las personas de las épocas en las que fue construida. Para ellos era un bastión atemorizante y fuerte en frente del estuario del río y era una medida de protección para ellos.

Las horas de operación de la Torre de Belém son de martes a domingo de diez de la mañana a cinco de la tarde de octubre a abril. Desde mayo hasta septiembre el horario es de diez de la mañana a seis y media de la tarde. Para llegar allí sólo debes recorrer una corta distancia desde el centro de Lisboa en autobús, tren o tranvía, y si quieres puedes también almorzar en los alrededores.

Foto 1 Vía: Alvesgaspar
Foto 2 Vía: Georges Jansoone

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Categorias: Portugal, Viajar por Europa



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Comentarios (1)

  1. La Torre es relativamente pequeña, y en horas centrales, puede resultar un poco agobiante la visita por el gran número de personas que lo hacen, por lo que yo aconsejaría hacerlo a primera hora, o a última, esperando que a todo el mundo no se le ocurra lo mismo.
    Fundamental es ir con la marea alta, gana mucho.
    Saludos!

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