Amsterdam, ciudad liberal

Amsterdam

Quienes la conocemos decimos que la habitan infinidad de personas, que es populosa por diversas razones en todo Europa y en el mundo, que tiene una arquitectura fascinante de los siglos XVI y XVII , que esta ciudad es mágica, que es una ciudad donde las restricciones parecen no existir, donde la libertad se respira en cada calle. Que tienen extensos canales y numerosos puentes, que las obras de famosos artistas como Rembrandt y Van Gogh se pueden admirar en sus museos. Que es una ciudad tolerante y alejada de las hipocresías de sociedades pacatas. Que su oferta de entretenimientos es tan diversificada como sorprendente.

Quienes la conoceny han hecho su viaje a Amsterdam afirman que los jóvenes y no tan jóvenes pasean en bicicletas por la ciudad, y que la vista es más bella gracias a eso, que se puede navegar por los maravillosos canales y descubrir los secretos de esta ciudad que ha hecho del agua un recurso invalorable, que el clima es duro pero la calidez de su gente te hace entrar en calor, que la noche es lo mejor que puede haber en esta parte de Europa. Que el Barrio Rojo, conocido mundialmente, es muy distinto al que te cuentan; que sí, es un barrio liberal pero no pecaminoso hasta el hartazgo, que hay mujeres que te llaman con la mirada, que tú las ves y que entras y que sucede lo que debe suceder. Que la venta de drogas esta regulada, que no es el infierno que todos dicen, que solo es un lugar que se libró de las hipocresías. Nada más.

Amsterdam

Que los niños pueden divertirse practicando patinaje, que gracias a ello pueden recuperar la vitalidad, las ganas de afrontar el peligro tímidamente en los canales de hielo Ámsterdam, que no importa el incesante frío, ni el viento que golpea el rostro, que los niños y adultos se confunden sobre el hielo, que luego un café te devuelve el calor al cuerpo, que la vida cultural no se detiene, que hay pintores que no se detienen, que hay poetas que tampoco lo hace, que el teatro anda repleto, que los cines también. Que sientes una libertad inusitada en sus calles, que te dan ganas de visitar los museos y sentirte un Van Gogh, un Rembrandt, así no sepas usar un pincel o no reconozcas los colores, pero estás en Ámsterdam y la libertad te permite creer en ello y mucho más.

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Categorias: Holanda, Viajar por Europa



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