Ambohimanga, huellas del pasado en Madagascar

palacio real de ambohimanga

Palacio Real de Ambohimanga

Desde el año 2001, la Colina Real de Ambohimanga forma parte del Patrimonio de la Humanidad según criterios de la Unesco. Este sitio arqueológico consta de una ciudad real, un cementerio y un variado conjunto de sitios sagrados dedicados al antiguo culto de Madagascar.

El diseño y los materiales tradicionales y el indiscutido símbolo cultural que constituye Ambohimanga son dos de las razones exhibidas por la Unesco al momento de nombrarla Patrimonio de la Humanidad. Hasta el siglo XVI, y durante cientos de años, el lugar fue el centro de referencia política y social de los habitantes de la isla del Océano Índico.

Se trataba de la sede y residencia del clan Merina, que reinó sobre el territorio hasta el siglo XIX. Las construcciones de madera aún conservan en su interior el mobiliario original y los bienes de la familia real. Tras la conquista de la isla por los británicos y su posterior traspaso a manos francesas, el lugar debió ser abandonado y sus habitantes, exiliados en Algeria, nunca pudieron regresar a su tierra natal.

La importancia de Ambohimanga radica en el fuerte significado ritual y en su carácter de lugar de peregrinaje y culto, pero también en su gran relevancia para las comunidades actuales, que identifican sus raíces culturales con las estructuras y con la historia que ellas encierran. Hasta hoy, los peregrinos llegan desde muy lejos para rezar en los templos de madera y conectarse con los espíritus de las reinas del pasado.

Otro atractivo a destacar es la profusa naturaleza que rodea a los yacimientos, dueña de una belleza inusitada, y de los inconfundibles paisajes de Madagascar. Ubicada a sólo 20 kilómetros de Antananarivo, su capital, está envuelta de una atmósfera placentera, con vistas a las plantaciones de arroz de Tana.

Foto Vía: Los Viajeros

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Especiales de Turismo, Madagascar, Patrimonio de la Humanidad, Viajar por Africa



Deja tu comentario