Manhattan, la atracción principal de Nueva York

Manhattan

Nueva York es una las ciudades más cosmopolitas del mundo y un sitio que todos debemos visitar aunque sea una vez en la vida. Es una ciudad vibrante, llena de energía, con altos edificios, una multitud de habitantes y una verdadera combinación de culturas.

En algún momento a la zona se la conoció con el nombre de Nueva Amsterdam, una colonia holandesa, pero quienes finalmente se quedan con la ciudad son los ingleses que en 1664 la conquistan y la rebautizan con el nombre que todos conocemos: Nueva York, en honor al Duque de York. Los ingleses serían echados de allí en 1783 después de la Guerra de la Independencia y a partir de entonces, con el desarrollo de EEUU como nación, la ciudad iría tomando su fisonomía actual.

El crecimiento económico trajo a miles de inmigrantes a sus calles y esta combinación de culturas puede verse en todos sus barrios, incluso en la zona de Manhattan o “isla de las colinas” como la llamaban hace mucho los indios, una isla de 21,5 km de largo y 3,7 de ancho que es importante tanto económica, como financiera, turística y culturalmente.

Nuestro viaje a Nueva York no estaría completo sin una visita a Manhattan. Este sector de la ciudad ha crecido hacia arriba y de ahí que sea un conglomerado de edificios y rascacielos. ¿Pero qué se puede hacer en ella? De todo, pero si el turista tiene poco tiempo conviene hacer el típico recorrido de excursión por el Alto y el Bajo Manhattan que dura entre 3 horas y media y cuatro horas. Se trata de una visión general de la zona y que le llevará por los barrios de Harlem, el Edificio Dakota (donde dispararon contra Lenon), el Central Park, la Universidad de Columbia y el Linclon Center (Alto Manhattan).

Después se hace el recorrido por el Bajo Manhattan: la Catedral de San Patricio, los teatros de Broadway, Times Square, el Empire State y el edificio Flatiron. El turista puede detenerse en Little Italy, en Greenwich Village, Chinatown o el Soho, una zona otrora de aristas y hoy convertida en lo más exclusivo de la ciudad. Y por supuesto, no puede dejar de tomarse una foto en la Bolsa de Nueva York o en la esquina de Wall Street (llamada así por el muro holandés contra los indios).

Estatua de la Libertad

Claro, no hay que olvidarse de tomar el ferry hasta State Island y visitar la Estatua de la Libertad y Battery Park, un sitio anexado a Manhattan dónde está el antiguo fuerte y dónde se venden los boletos para ir a la Isla Ellis.

En fin, que Manhattan tiene una gran variedad de sitios increíbles para visitar y si tenéis más tiempo para esta ciudad lo ideal es no atarse a ningún tour y salir a recorrer todo con ánimo de aventura: los museos, las iglesias, los barrios típicos, la Opera de Nueva York, su orquesta o por qué no, acercarse a las iglesias baptistas de Harlem y disfrutar de una buena misa gospel.

Vía: Mundo City

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Categorias: Estados Unidos, Viajar por América



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